El diputado Arturo Ávila rompió el silencio tras la polémica nacional generada por su iniciativa para modificar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, aclarando que “jamás buscó callar a los sacerdotes” y que su propuesta fue malinterpretada.
En entrevista exclusiva con José Luis Morales para JLMNoticias, Ávila Anaya explicó que el objetivo de la iniciativa de reforma a la Ley de Asociaciones Religiosas era actualizar el marco jurídico del Estado laico al entorno digital, sin vulnerar la libertad religiosa ni la libertad de expresión.
“Es completamente falso que yo haya presentado una iniciativa para censurar a los sacerdotes. Lamento que muchos opinaran sin siquiera leerla. Lo que planteamos era revisar cómo aplicar la ley también en redes digitales, porque hoy cualquiera puede abrir una página falsa que hable a nombre de una iglesia y usarla para hacer politiquería”, señaló el legislador morenista.
Iniciativa malinterpretada
La propuesta, presentada hace una semana, buscaba ampliar el artículo 16 de la Ley de Asociaciones Religiosas para incluir el ámbito digital, ya que actualmente solo regula los medios analógicos como radio y televisión.
Ávila dijo que la intención era prevenir el uso indebido de nombres religiosos para promover discursos políticos o de odio, pero reconoció que la polémica lo llevó a dialogar directamente con las asociaciones religiosas.
“Me reuní con la Conferencia del Episcopado Mexicano, con representantes de la comunidad judía, islámica y mormona. Todos coincidimos en la necesidad de actualizar la ley, pero también en hacerlo de manera conjunta. Por eso retiré la iniciativa”, confirmó.
Diálogo con las iglesias
El legislador informó que se acordó iniciar mesas de trabajo con líderes religiosos de diferentes credos para redactar una nueva propuesta de reforma a la ley de Asociaciones Religiosas “desde el consenso y el respeto a la libertad de culto”.
“Las asociaciones religiosas me dijeron: ‘estamos de acuerdo en revisar el tema, pero queremos participar’. Y eso es exactamente lo que vamos a hacer. Retiré la iniciativa para construir una nueva junto a todas las religiones, impulsando el Estado laico y la libertad religiosa”, dijo.
Ávila insistió en que su iniciativa fue mal utilizada por “politiqueros y comentócratas”, quienes —afirmó— buscaron dañar su imagen y confundir a la población.
“Fueron voces opositoras y hasta del mismo movimiento las que distorsionaron la información. Pero la realidad es que queremos evitar que se usen nombres religiosos falsos para manipular políticamente en redes sociales”, recalcó.

La respuesta de Nora Ruvalcaba
Ayer mismo, la senadora Nora Ruvalcaba, también de Morena, se deslindó públicamente de dicha reforma a la Ley de Asociaciones Religiosas en entrevista para JLMNoticias, afirmando que “callar a los sacerdotes no es la manera” y que la propuesta de Ávila “no representa la voz de Morena”.
“Fue un error y no forma parte de nuestra agenda. En Morena defendemos la libertad de culto y de pensamiento”, declaró Ruvalcaba, quien pidió separar la fe de la política sin generar divisiones.
Ante estos señalamientos, Arturo Ávila respondió que respeta todas las opiniones, pero reiteró que su trabajo legislativo “busca construir, no dividir”, y que seguirá defendiendo la libertad religiosa “con diálogo, no con imposiciones”.
Próximos pasos
El diputado adelantó que sostendrá una reunión con el Obispo de Aguascalientes para aclarar personalmente el alcance de la iniciativa.
“Hablaré con él directamente. Hay voces que malinforman a los sacerdotes, pero yo quiero explicarle que lo que buscamos es proteger la libertad religiosa, no limitarla”, subrayó.
Ávila también afirmó que, lejos de una censura, su iniciativa abrió un espacio de reflexión sobre cómo garantizar la libertad religiosa en la era digital.
“Si algo provocó esta iniciativa fue diálogo. Y eso ya es una ganancia para el país”, concluyó.
Política y redes
El debate entre Arturo Ávila y Nora Ruvalcaba ha encendido la conversación en Aguascalientes, uno de los estados donde la religión y la política mantienen una fuerte presencia social. Mientras Ruvalcaba enfatiza la libertad de expresión religiosa, Ávila impulsa una actualización del marco legal ante el avance de los medios digitales.
Ambos coinciden en la importancia de proteger el Estado laico, aunque difieren en el método. El tema ha despertado un interés nacional y podría marcar un precedente legislativo sobre los límites entre religión, política y comunicación digital en México.



