Tras semanas de uno de los episodios más cuestionados en la historia reciente de la impartición de justicia en Aguascalientes, el Congreso del Estado tomó protesta a Miguel Ángel Arellano Aranda como juez de Control y Juicio Oral Penal, en sustitución del juez Claudio Azul Bañuelos Jurado, cuyo fugaz y desastroso paso por el cargo derivó en indignación social, escrutinio nacional y finalmente su renuncia irrevocable.
La designación del juez se formalizó durante la Tercera Sesión Ordinaria de la Diputación Permanente de la LXVI Legislatura del Congreso, con lo que se cubrió oficialmente la vacante en el Poder Judicial del Estado y se buscó dar continuidad a las funciones jurisdiccionales tras una crisis de credibilidad provocada por una resolución judicial que colocó a la víctima como imputada.
Renuncia del juez Azul Bañuelos y crisis judicial
La salida de Azul Bañuelos Jurado como juez ocurrió luego de que su nombre se volviera tendencia nacional, al trascender una resolución en la que vinculó a proceso a la víctima de un presunto fraude, mientras el señalado como responsable quedó fuera de dicha medida cautelar.
El hecho desató una ola de críticas, cuestionamientos sobre su preparación jurídica y severos señalamientos sobre la forma en que se está impartiendo justicia en Aguascalientes.
El 18 de diciembre, el entonces juez presentó su renuncia irrevocable ante el Congreso del Estado, argumentando “motivos personales” que le impedían continuar ejerciendo funciones jurisdiccionales bajo los principios constitucionales.
La dimisión marcó el cierre de un episodio que evidenció fallas graves en el criterio judicial y abrió un debate público sobre la necesidad de revisar perfiles, procesos y responsabilidades dentro del Poder Judicial.
Protesta de ley y compromiso institucional
Durante la sesión legislativa, encabezada por el diputado José Trinidad Romo Marín, presidente de la Diputación Permanente, se realizó la protesta de ley de Miguel Ángel Arellano Aranda, con lo que se dio cumplimiento al procedimiento legal para cubrir la vacante y garantizar la continuidad en la impartición de justicia conforme a la normatividad vigente.
Tras el acto protocolario, Arellano Aranda afirmó que ejercerá su función “como lo dispone la Constitución y las leyes que de ella emanan”, y aseguró contar con la experiencia necesaria para asumir la responsabilidad.
Perfil: Quién es Miguel Ángel Arellano Aranda
El nuevo juzgador destacó que acumula ocho años de trayectoria dentro del Poder Judicial, además de haber sido el primer asesor jurídico de víctimas en el estado, así como haber desempeñado funciones dentro del Ministerio Público, entre otros cargos relacionados con la procuración e impartición de justicia.
Señaló que desde el mismo día de su toma de protesta inició con audiencias, y afirmó que recibe la oficina en condiciones adecuadas para el desempeño de sus funciones.
Al ser cuestionado sobre el contexto en el que llega al cargo y el proceso de elección de jueces, Arellano Aranda se limitó a expresar que es respetuoso de los procedimientos ya establecidos y que su enfoque estará en afrontar los compromisos con responsabilidad y profesionalismo.
Nombramiento bajo la lupa
La llegada del nuevo juez ocurre en un contexto especialmente sensible para el Poder Judicial de Aguascalientes, luego de que el caso de Azul Bañuelos exhibiera fallas graves que impactaron directamente en la confianza ciudadana.
Aunque el Congreso y el Consejo de la Judicatura han mantenido una postura institucional y administrativa, el episodio dejó claro que la sociedad exige criterio jurídico, sensibilidad y responsabilidad en quienes tienen en sus manos decisiones que afectan directamente la libertad y los derechos de las personas.
La designación de Miguel Ángel Arellano Aranda no solo cubre una vacante: representa una oportunidad para recomponer la credibilidad de la justicia penal en Aguascalientes, en un momento en el que los errores ya no pasan desapercibidos y el escrutinio público es constante.



