Alessandro Tadeo Hernández Martínez tiene un año y cinco meses y se ha convertido en un ejemplo de fortaleza. Originario de Aguascalientes, fue diagnosticado a los ocho meses con retraso en el neurodesarrollo y braquicefalia congénita, un panorama que marcó el inicio de un proceso de terapias y rehabilitación.
Desde entonces, su familia emprendió un camino de acompañamiento profesional que lo llevó al DIF Estatal de Aguascalientes, donde comenzó atención especializada, incluyendo sesiones en el tanque terapéutico pediátrico.
Terapias en Aguascalientes, casco ortopédico y primeros pasos
“La verdad, nos ha ido muy bien aquí, hemos recibido un excelente trato. Agradezco a la gobernadora Tere Jiménez y a la señora Aurora Jiménez, porque nos apoyaron para que mi hijo pudiera recibir un casco especial para su tratamiento, ya que tiene un valor de 53 mil pesos, y estoy más que agradecida porque ya veo el cambio en mi bebé”, expresa su madre al recordar la atención recibida.
El apoyo para conseguir el casco ortopédico, junto con las terapias constantes, marcó un punto de inflexión en su evolución. De acuerdo con su madre, los médicos habían estimado que podría caminar hasta los cinco años; sin embargo, el proceso ha mostrado avances significativos.
“Mi hijo va avanzando, veo mucha mejoría y estoy muy satisfecha por los grandes avances que he visto”, afirma con emoción.
La familia destaca la importancia de acudir a terapia y recibir acompañamiento integral, convencida de que el trato digno y profesional puede transformar experiencias que inicialmente parecen inciertas.
“Me dieron una atención que jamás pensé recibir, un apoyo tan grande con respeto y dignidad. Gracias por todas las atenciones que nos han brindado”.
La historia de Alessandro refleja el impacto de la rehabilitación pediátrica, el acceso a tratamientos especializados y el respaldo institucional para fortalecer el desarrollo infantil.



