España ha aprobado la eutanasia más joven del mundo, autorizándola para una persona de 25 años. Sin embargo, en México sigue siendo un tema de controversia.
El caso de Noelia Castillo Ramos en España ha despertado un tema a nivel mundial: la eutanasia y cómo es que esta influye en temas médicos, religiosos, jurídicos y demás. Sobre todo por tratarse de una joven de tan solo 25 años.
Este caso no es aislado. Cada vez hay más personas en el mundo que solicitan la eutanasia para tener una muerte digna. El problema son los motivos por los que la solicitan. Desde tener una enfermedad terminal hasta ya no encontrar “una razón para seguir viviendo”.
¿Qué es la eutanasia?
Es un procedimiento médico solicitado por el paciente y realizado por el personal de salud con el objetivo de finalizar la vida de la persona. Proviene del griego “buena muerte” y busca finalizar el dolor innecesario. Se diferencia del suicidio asistido en que el médico administra directamente el fármaco.
Eutanasia como delito en México
En México han incrementado las solicitudes para una posibilidad de una muerte digna bajo la petición de “dejar de sufrir”, pero se topan con un sistema legal que simplemente no contempla esa opción. Hoy, en el país, la eutanasia está prohibida, causando que los médicos que la realicen se enfrenten a riesgos penales y la pérdida de su licencia.
El Código Penal castiga cualquier acción que implique ayudar a morir, incluso en casos de sufrimiento extremo o enfermedades terminales. La Ley General de Salud la señala como homicidio por piedad o suicidio asistido, lo que se castiga con cárcel. Sin embargo, en 14 estados, incluyendo Aguascalientes, se encuentra regulada la llamada “voluntad anticipada”, que permite rechazar tratamientos, pero no acelerar la muerte y evitar la prolongación de la vida.
¿Un derecho o un capricho?
El caso de Noelia expone una pregunta incómoda: ¿Tiene una persona el derecho a decidir cuándo dejar de vivir? Mientras en países como España, Colombia o Canadá la eutanasia ya es legal bajo ciertos criterios, en México el tema sigue atrapado entre posturas religiosas, tabúes sociales e iniciativas que no avanzan.
Actualmente, existe la iniciativa “Ley Trasciente”, que busca regular la muerte médicamente asistida, que sería como la eutanasia activa. Sin embargo, no se le ha dado seguimiento, lo que termina en pacientes que continúan luchando contra enfermedades terminales, familias que enfrentan decisiones límite e incremento de suicidios.
Médicos, ¿a favor o en contra?
La legalización de la eutanasia es un debate ético, religioso y social. Los médicos no se encuentran exentos de esto y entran en una división donde se ve reflejado su criterio. Entre los que están a favor y los que dicen que “están para salvar vidas y no acabar con ellas”. Sin embargo, esto es tema meramente personal.
En México, actualmente, cualquier profesional de la salud que intervenga para provocar la muerte de un paciente puede enfrentar consecuencias penales y la pérdida de su licencia de manera definitiva. En casos de pacientes que han solicitado la eutanasia, los médicos optan por cuidados paliativos, pero estos no siempre eliminan el dolor ni responden a la voluntad del paciente.



