Historia completa, condiciones, impacto en la seguridad y controversias que ha generado CECOT desde su inauguración
El Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) es la cárcel de máxima seguridad más grande de América y una de las más estrictas del mundo. Ubicada en Tecoluca, departamento de San Vicente, en El Salvador, representa el emblema de la estrategia de “mano dura” del presidente Nayib Bukele contra las pandillas más peligrosas del país, Mara Salvatruchas (MS-13) y Barrio 18.

Construido en un tiempo aproximado de 7 meses durante el primer mandato de Bukele, el CECOT ha sido un punto clave en la drástica reducción de la violencia en El Salvador, que pasó de ser uno de los países más peligrosos del mundo a uno de los más seguros de la región.
Historia y construcción del CECOT
En 2015, El Salvador registró una de sus más altas cifras de homicidios en un solo año con un total de 6 mil 665 víctimas, triplicando el número de muertos en el país e incrementando la violencia en las calles.
Tras un fin de semana de marzo de 2022 con 87 homicidios, Bukele declaró el régimen de excepción, suspendiendo garantías constitucionales y permitiendo detenciones masivas sin orden judicial. En pocos meses se capturaron decenas de miles de presuntos pandilleros, lo que provocó que la inseguridad presentará un repunte, para después bajar a niveles históricos.
Con el incremento de los crímenes, el presidente lanzó un mensaje a los criminales que aún permanecen en las calles:
Por ahí andan rumores de que quieren vengarse de la gente honrada al azar. Hagan eso y no va a haber un tiempo de comida en la cárcel. A ver cuánto duran sus hombres allá adentro (…) ustedes desatan una ola de criminalidad y nosotros quitamos la comida en la cárcel. Y recuerden que en la cárcel no están solo los 17 mil pandilleros que ya estaban, sino también los 6 mil que hemos arrestado en estos 9 días”.
El gobierno construyó el CECOT específicamente para albergar a los líderes y miembros de alto rango de las pandillas catalogados como “terroristas” según la narrativa oficial. Se ubicó en una zona rural aislada de Tecoluca, sobre más de 23 hectáreas con perímetro vigilado mucho mayor. El costo superó los 100 millones de dólares.
Inaugurado oficialmente el 31 de enero de 2023 por el propio Bukele, recibió a sus primeros reclusos en febrero de ese año. El presidente lo presentó como “el mayor monumento a la justicia” construido en El Salvador.
Características técnicas y capacidad
- Capacidad diseñada: 40 mil reclusos.
- Población actual (datos 2024-2025): Entre 14.500 y 20.000 internos aproximadamente, según fuentes oficiales y estimaciones independientes. Incluye pandilleros salvadoreños y, desde 2025, cientos de deportados venezolanos.
- Estructura: 8 pabellones con 256 celdas en total (32 celdas por módulo). Cada celda mide aproximadamente 91 m² y cuenta con 80 literas metálicas de cuatro niveles, sin colchones ni sábanas, dos inodoros a la vista de todos y dos lavabos.
- Seguridad extrema: Dos muros perimetrales de concreto de 3 metros, una cerca electrificada, 19 torres de vigilancia, sistema de videovigilancia, escáneres corporales y más de 850 soldados y policías en turnos rotativos.
- Aislamiento total: Las instalaciones cuentan con un bloqueo de señal de celular, lo que logra que no se pueda volver una base más del crimen, como suele ocurrir en diferentes lugares del mundo.
El director actual, Belarmino García, ha declarado en múltiples visitas y entrevistas que “el pandillero que entra aquí no va a salir jamás”; enfatiza el control absoluto y la ausencia de fugas o incidentes graves desde la apertura.
Se tiene la creencia de que una persona capaz de cometer un sinfín de crímenes, como matar a 10 personas o más, no hay manera de que se pueda reformar.
Condiciones de vida dentro del CECOT

Las condiciones son de máxima rigidez y han sido documentadas en visitas controladas:
- Rutina diaria: Todo su día lo pasan encerrados dentro de la celda. Los presos solo cuentan con 30 minutos de ejercicio en el pasillo central rodeados de vigilancia. Silencio absoluto de 9 pm a 4 am.
- Alimentación: Básica y estandarizada dos veces al día. El recipiente de plástico que les sirven cuenta con una porción de arroz, frijoles, huevo, pasta o plátano. Se come con las manos o 2 tortillas, de ser el caso. Los utensilios están prohibidos para evitar armas improvisadas.
- Incomunicación total: Prohibidas visitas familiares, llamadas telefónicas y contacto con el exterior, excepto audiencias virtuales.
- Castigo: Celdas de aislamiento completamente oscuras con losa de cemento como cama.
- Higiene y salud: Dos pilas de agua por celda controladas desde fuera. Atención médica 24/7 dentro del penal.
- Uniforme y apariencia: Cabezas rapadas, uniformes blancos, tatuajes visibles.
Impacto en la seguridad de El Salvador

El CECOT forma parte del Plan de Control Territorial. Desde el régimen de excepción, los homicidios cayeron de forma drástica, de tasas superiores a 100 por cada 100 mil habitantes a niveles muy bajos. Sus cifras de homicidios se han reducido a 160 al año, la más baja en la historia del país.
Miles de salvadoreños han recuperado la libertad de circular sin miedo a extorsiones o balaceras. El apoyo popular a Bukele sigue siendo muy alto. Muchos ciudadanos y el propio gobierno consideran que el CECOT es necesario para neutralizar a “los peores de los peores”.

Proceso de acceso al CECOT
No cualquier persona puede acceder al CECOT; no solo es una zona de máxima seguridad para los presos, sino también para quienes quieren ingresar a conocer las instalaciones. Se debe solicitar un permiso para poder ingresar. Si este es aceptado, a las personas que van a pasar por un proceso de revisión demasiado riguroso, se les quitan sus pertenencias personales, sus cuerpos son escaneados para evitar el ingreso de cosas dentro del mismo, se mide el grosor del calcetín y demás medidas de alta seguridad.
Programa de capacitación para presos

El presidente Nayib Bukele cuenta con un programa de capacitación dentro del CECOT en donde los reos pueden realizar diferentes labores como coser, cocinar, carpintería, pintura, entre otros más. Aquellos que cuentan con este tipo de labores tienen el derecho de reducir dos días de condena por cada uno que se trabaja.
El presidente señala que gracias a eso, el 70% de los presos de El Salvador serán libres en menos de una década. Sin embargo, hay pandilleros que cuentan con condenas desde 20 hasta más de mil años.
¿Qué derechos tienen los presos?

Organizaciones como Human Rights Watch (HRW) y Cristosal han documentado torturas, tratos crueles, detenciones arbitrarias y condiciones que violan las Reglas Mandela de la ONU. Denuncian que muchos detenidos bajo el régimen de excepción no tienen vínculos comprobados con pandillas y que el CECOT funciona más como castigo permanente que como centro de rehabilitación.

El gobierno salvadoreño rechaza estas acusaciones y afirma que respeta los derechos humanos básicos, proporcionando atención médica y debido proceso, aunque limitado por el régimen de excepción. Defiende que las medidas son necesarias frente a la barbarie que sufrieron las víctimas de las pandillas durante décadas, de las cuales las organizaciones no quisieron luchar por sus derechos.







El CECOT y la relación con Estados Unidos
En 2025, bajo la administración de Donald Trump, cientos de venezolanos acusados de pertenecer al Tren de Aragua fueron deportados a El Salvador y enviados al CECOT como parte de un acuerdo por el cual EE. UU. pagó aproximadamente 6 millones de dólares por un año de alojamiento.
Bukele ha ofrecido el CECOT como opción para criminales deportados o incluso ciudadanos estadounidenses condenados por delitos violentos. Trump ha expresado públicamente interés en esta posibilidad. El gobierno salvadoreño defiende el acuerdo como una extensión de su exitoso modelo de seguridad.
Tras ser repatriados en julio de 2025, varios de los 252 venezolanos deportados denunciaron abusos sistemáticos:
- Golpizas diarias con bastones, puños y patadas.
- Violencia sexual en al menos tres casos documentados.
- Condiciones inhumanas: Celdas sucias con hongos, agua contaminada, comida insuficiente, negación de atención médica y castigos colectivos.
Llegaron al infierno… Aquí van a durar el resto de sus vidas” o “la única manera de salir es en una bolsa negra”, declaración del director tras estas acusaciones.


