Tanto Marina del Pilar como Maru Campos realizaron contactos secretos con Estados Unidos a espaldas del Gobierno Federal, acción catalogada como “traición a la patria”
Dos gobernadoras mexicanas enfrentan acusaciones cruzadas de “traición a la patria” por sus relaciones con autoridades estadounidenses. Marina del Pilar Ávila Olmedo, gobernadora de Baja California por el partido de Morena, y María Eugenia “Maru” Campos Galván, gobernadora de Chihuahua por el PAN. Ambas protagonizan un debate político intenso marcado por audios filtrados, operativos binacionales y reacciones selectivas del gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El caso se encuentra expuesto como una doble moral por parte de la Cuarta Transformación, en donde Morena y aliados acusaron duramente a la gobernadora panista por permitir la presencia de agentes estadounidenses, principalmente de la CIA, en territorio mexicano, mientras señalan que Marina del Pilar no ha puesto en peligro la soberanía del país.
Perfil de las gobernadoras
- Marina del Pilar Ávila Olmedo: Primera mujer gobernadora de Baja California (desde 2021). Abogada, exdiputada federal y exalcaldesa de Mexicali. Afiliada a Morena, cercana al proyecto de la 4T.
- Maru Campos Galván: Primera mujer gobernadora de Chihuahua (desde 2021). Abogada y exalcaldesa de Chihuahua capital. Afiliada al PAN, principal fuerza opositora.
Ambas son figuras destacadas de sus estados fronterizos, con historiales de gestión en seguridad y relaciones con Estados Unidos.
Caso Maru Campos de “traición a la patria”
En abril de 2026 se realizó un operativo en el municipio de Morelos, Chihuahua, para desmantelar un narcolaboratorio. Según reportes, participaron dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. Tras la operación ocurrió un accidente automovilístico en el que fallecieron dos agentes estadounidenses y dos funcionarios mexicanos: el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Román Oseguera Cervantes, y su escolta. Este hecho desató las acusaciones de “traición a la patria” contra la gobernadora Maru Campos por permitir la intervención de fuerzas extranjeras en territorio nacional.
Acusaciones contra Maru Campos
Permitir la presencia de agentes extranjeros en suelo mexicano sin autorización federal adecuada viola la soberanía nacional. Se habló de “injerencia extranjera”, usurpación de funciones, violación a la Ley de Seguridad Nacional y “traición a la patria”.
Morena impulsó un juicio político en el Congreso de Chihuahua (11 diputados), aunque el proceso se cayó por no ratificarse en el plazo legal de tres días. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum y funcionarios llamaron a algunos pronunciamientos de Campos “propaganda política”.
Defensa de Maru Campos
Negó haber autorizado o gestionado el ingreso de agentes de la CIA específicamente. Afirmó que la colaboración con agencias estadounidenses (FBI, DEA y otras) se da de forma notificada a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y al gobierno federal, como parte de acuerdos de seguridad con Texas y esfuerzos binacionales contra el crimen organizado transnacional.
En entrevistas posteriores defendió que “la soberanía no debe usarse para proteger la impunidad”, haciendo referencia a casos como el del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por Estados Unidos por tener lazos directos con el crimen organizado.
Caso Marina del Pilar por “traición a la patria”
El columnista Héctor de Mauleón de El Universal filtró audios de conversaciones de la gobernadora con un intermediario identificado como “asesor externo del FBI”. En los audios, Marina del Pilar reconoce reuniones previas con agencias estadounidenses como el FBI y el Departamento de Justicia. Menciona haber contratado al abogado penalista Michael Nadler, especialista en lavado de dinero y crimen organizado, con sede en Miami.
Además, expresa preocupación por posibles cargos, sanciones de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) y una eventual orden de extradición. Pero, sobre todo, ofrece explícitamente colaboración con el país vecino.
Yo estoy dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar. Yo puedo decir lo que he escuchado en las mesas de seguridad”.
El intermediario menciona frustración de las agencias porque reuniones previas “no han sido muy productivas”. Ella propone reuniones en México o en el consulado de Tijuana, rechazando cruzar hacia el territorio estadounidense.
Defensa de Marina del Pilar
Tras la publicación del audio, Marina del Pilar reconoció haber sostenido una conversación con personas que se presentaron como agentes o intermediarios vinculados a autoridades de Estados Unidos, aunque aseguró que nunca le mostraron documentos, identificaciones o requerimientos oficiales que acreditaran esa representación.
La gobernadora argumentó que durante el intercambio se le plantearon diversos escenarios de carácter legal, pero rechazó haber incurrido en alguna conducta irregular y reiteró que mantiene disposición para colaborar con cualquier autoridad competente siempre que exista una solicitud formal. Además, señala que no busca agencias “al estilo Maru Campos” y los audios publicados corresponden a charlas privadas sin irregularidades.
Reacción por parte de las autoridades
Hay una reacción más moderada comparada con el caso de Maru Campos. No hay llamado a juicio político ni acusaciones públicas masivas de traición desde filas oficialistas. Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, exigió que solicite licencia mientras se investiga y cuestionó si hay “traición a la patria”.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, minimizó el alcance de la grabación.
Infiere que se vaya a dar información confidencial en las mesas de seguridad de los estados”, y reitera que “no se sabe exactamente qué autoridad era con la persona que estaba hablando”.
Primera declaratoria de la presidenta
La presidenta Claudia Sheinbaum respalda a Marina del Pilar, afirmando que no existe certeza sobre la identidad de las personas con las que sostuvo la conversación.
No se sabe realmente ni siquiera con quién está hablando”.
Sostuvo que, hasta ahora, lo único que se conoce es una llamada telefónica hecha pública por un periodista y señaló que no hay elementos que permitan confirmar que se trate de funcionarios estadounidenses.
No sabemos ni siquiera si es de autoridades estadounidenses o no”, insistió.
Ella da una explicación posterior de que es parte de una comunicación y que no pone en riesgo absolutamente nada en la seguridad de Baja California”.
¿Qué es “traición a la patria”?
De acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el poder del país viene del pueblo y quienes trabajan en el gobierno tienen la obligación de responder por sus actos; en caso de fallar en su deber, tienen que enfrentar un juicio político. La ley mexicana castiga estos actos bajo el delito de “traición a la patria”, el cual se detalla en el Código Penal Federal con penas que van desde los 5 hasta los 40 años de cárcel.
¿Qué acciones se consideran “traición a la patria”?
Según el artículo 123 de la Ley Federal, un mexicano comete “traición a la patria” si realiza alguna de las siguientes conductas:
- Entregar el control a extranjeros: Intentar que otra nación, grupo o gobierno extranjero controle la independencia o el territorio mexicano.
- Apoyar a otro Estado en perjuicio de México: Colaborar con un gobierno extranjero de manera que afecte directamente los intereses de nuestro país.
- Dar información para una invasión o alterar la paz: Comunicarse en secreto con extranjeros para darles consejos o datos que faciliten una invasión o desestabilicen la paz del país.
- Filtrar secretos militares o de seguridad: Entregar, sin permiso, documentos o datos confidenciales sobre las fuerzas armadas o la seguridad nacional.
- Recibir dinero o beneficios: Aceptar cualquier tipo de pago o ganancia por realizar alguna de las acciones anteriores.
¿Qué otras faltas se castigan?
La ley también sanciona con 5 a 20 años de prisión (artículo 124) a quienes dejen entrar tropas o barcos de guerra extranjeros a territorio nacional sin el permiso de las autoridades de México, o a quienes firmen alianzas de ataque sin autorización. Acciones similares, como el robo de información secreta, ya entran en la categoría de espionaje.
¿Quién cometió más “traición a la patria”?
Las acciones de las dos gobernadoras involucran interacción con autoridades estadounidenses en temas de seguridad, pero difieren en naturaleza, contexto y potencial daño.
Maru Campos permitió, o al menos no impidió, la participación de agentes de inteligencia extranjera en un operativo contra un narcolaboratorio. El objetivo era combatir el crimen organizado transnacional. Ella alega notificación a SRE y canales oficiales.
Aunque genera debate legítimo sobre soberanía y canales diplomáticos, este tipo de cooperación binacional es común y generalmente visto como pragmático contra un enemigo compartido (cárteles). No hay evidencia pública de que proporcionara información sensible mexicana a cambio de beneficios personales. El accidente fatal añade tragedia, pero no necesariamente dolo contra México.
Por su parte, Marina del Pilar ofrece explícitamente compartir lo que “escucha en las mesas de seguridad” con agencias estadounidenses, en un contexto de preocupación personal. Esto se acerca más directamente a conductas penalizadas del artículo 123: proporcionar información o datos sensibles a un gobierno extranjero sin autorización aparente, potencialmente para beneficio personal. Si se confirma que se trató de información clasificada de seguridad nacional, podría encuadrar mejor en figuras de traición o espionaje que la cooperación operativa antinarco.
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Con información de EFE


