Descubre si la bacteria “come carne” está en México, casos documentados, costas afectadas y cómo prevenirla
La bacteria conocida científicamente como Vibrio vulnificus ha activado las alarmas en la población mexicana, luego de que autoridades sanitarias reportaran la muerte de una persona infectada en el condado de Palm Beach, Estados Unidos.
De acuerdo con el medio The Independent, hasta el momento se han confirmado 12 personas infectadas por la bacteria “come carne” en lo que va del 2026 en el estado de Florida, mientras que en el año pasado se reportaron 5 muertes y al menos 33 casos.
También conocida como la “bacteria come carne”, este microorganismo puede ocasionar enfermedades graves al entrar al cuerpo, que suelen agravarse en personas mayores o con defensas bajas y enfermedades crónicas previas, como diabéticos, afectaciones hepáticas, arritmias o fallas renales.
¿Qué es y cómo se contagia esta bacteria?
Las bacterias del género Vibrio invaden las aguas de los océanos y zonas costeras, pues prefieren habitar en entornos acuáticos salinos de altas temperaturas. La presencia de esta bacteria aumenta durante las olas de calor impulsadas por el cambio climático que calientan el mar.
En cuanto a la causa del contagio, esta bacteria come carne puede transmitirse de dos maneras: la primera, al ingresar al cuerpo a través de las lesiones o heridas abiertas que entran en contacto con el agua salada, y la segunda, a través de la ingesta de mariscos u ostiones crudos o poco cocidos.
Se les conoce popularmente como bacterias “come carne” o carnívoras debido a que suelen liberar toxinas que matan las células y descomponen el tejido en el área afectada, lo que en casos graves puede provocar una infección llamada fascitis necrosante, que destruye la piel, la grasa y el tejido muscular.
¿Esta bacteria está presente en México?
Hasta el momento no se ha recibido una alerta federal de salud ni una confirmación oficial sobre la presencia de casos por infección en México, en 2026. No obstante, estudios científicos han detectado su presencia en los litorales mexicanos, en costas de Sonora y Sinaloa.
Mar de México donde se encuentra la bacteria “come carne”
Estudios científicos han detectado la bacteria “come carne” en aguas costeras y mariscos de varias regiones:
- Costas de Sonora y Sinaloa (Pacífico noroeste), según investigaciones del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD). Se ha encontrado incluso en temperaturas más bajas de las habituales para su proliferación, y en especies como ostión y “pata de mula”.
- Golfo de México: En 2010 se aislaron cepas en 12 puntos de las costas mexicanas de esa zona. La Guía Técnica del Programa Mexicano de Sanidad de Moluscos Bivalvos (PMSMB, actualización 2024-2025) documenta su presencia en aguas del Golfo y su vínculo con casos de enfermedad por consumo de productos de esa región.
- Yucatán (Telchac Puerto): Un estudio de 2019 encontró la bacteria en el 28% de muestras de mariscos crudos, marinados o parcialmente cocidos.
- Caribe mexicano (sur de Quintana Roo, zona de sargazo): Una tesis de 2023-2025 del Tecnológico Nacional de México detectó a la bacteria “come carne” en el 90% de muestras de agua y sargazo flotante; el 70% de las cepas eran del genotipo clínico, potencialmente infeccioso para humanos. El sargazo aumenta significativamente su abundancia.
También se ha aislado en ostiones de mercados de Sinaloa y en muestras de otros puntos del Pacífico y Atlántico.
Vigilancia en México para la bacteria “come carne”
De acuerdo con información del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, en México no existe vigilancia para esta bacteria, y se tienen muy pocos reportes de contagios en el país.
La Secretaría de Salud y las entidades federativas no reportan sistemáticamente casos asociados al consumo de moluscos bivalvos de áreas de cosecha.
La Guía PMSMB señala que, hasta la fecha, no se han reportado casos de la forma septicémica vinculados a productos del Océano Pacífico o Golfo de California, aunque sí hay documentación para el Golfo de México.
Casos clínicos documentados en México
Los casos son infrecuentes, pero graves. Entre los reportados en literatura médica mexicana destacan:
- Serie de 8 casos (1990-1999): del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y Hospital General de Durango. Todos tenían enfermedad hepática crónica; 5 habían consumido mariscos crudos. Mortalidad del 87,5%.
- 1994: mujer de 44 años, uno de los primeros reportes publicados.
- 2000: caso fatal documentado.
- 2010: Mujer de 60 años que nadó e ingirió camarones en una zona estuarina del Golfo de México. Desarrolló choque séptico con lesiones en el pie.
- 2011: Adolescente de 15 años atendido en el Instituto Nacional de Pediatría, con progresión rápida de infección en el pie.
- 2022: Mujer de 63 años, residente de Xochimilco, CDMX, con diabetes no controlada. Tras consumir ostiones y mariscos crudos, presentó diarrea, choque séptico y lesiones cutáneas necróticas. Hemocultivos confirmaron V. vulnificus. Mejoró de la infección, pero falleció por causa cardíaca al día 10.
- 2022: Hombre de 51 años con VIH, cirrosis, diabetes e insuficiencia renal. Consumió ostiones crudos; desarrolló diarrea severa y lesiones cutáneas, y falleció el mismo día del ingreso.
- 2023: Se reportaron solo 3 casos en el país, según un artículo médico de 2024.
- Octubre 2024: mujer de 43 años con lupus, cirrosis y enfermedad renal crónica. Regresó de Guayabitos, Nayarit, tras consumir ostras y mariscos; presentó sepsis fulminante y lesiones cutáneas, y falleció en pocas horas.
No se han reportado casos sospechosos o confirmados oficiales en 2025 ni en lo que va de 2026. Las autoridades no han emitido alertas por brotes nacionales.
¿Cuáles son sus síntomas y señales de alarma?
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los primeros síntomas de la bacteria come carne pueden incluir escalofríos, fiebre, dolor intenso en el área afectada junto a enrojecimiento, inflamación, piel caliente e infecciones cutáneas.
Otros síntomas posteriores que podrían encender alarmas son cambios en el color de la piel, diarrea, náuseas, mareos, fatiga, secreciones o pus, úlceras, ampollas o manchas negras. En el peor de los casos, podría generar septicemia o incluso necrosis, que conlleva la amputación.
Recomendaciones prácticas
- Evitar mariscos crudos o mal cocidos, especialmente ostiones, en temporada de calor.
- No entrar al mar o lagunas costeras con heridas abiertas; cubrirlas adecuadamente.
- Ante síntomas después de exposición a agua salada o consumo de mariscos, buscar atención médica inmediata e informar el antecedente.
- Cocinar bien los productos del mar; el calor elimina la bacteria.
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Con información de El Universal



