Derechohabientes aseguran que pacientes hospitalizados permanecen varios días sin ser valorados por cardiólogos, internistas u otros especialistas. La desesperación, afirman, ha llevado a algunas familias a solicitar el alta voluntaria para buscar atención fuera del hospital.
Familiares de pacientes internados en el Hospital General de Zona No. 3 del IMSS, en Jesús María, denunciaron retrasos de varios días para recibir valoración de médicos especialistas, una situación que, aseguran, está llevando a algunos enfermos a abandonar el hospital mediante alta voluntaria.
De acuerdo con los testimonios, hay pacientes encamados que esperan la revisión de cardiólogos, médicos internistas y otros especialistas sin recibir una fecha clara para la atención.
“En su molestia los familiares están optando por tramitar alta voluntaria para llevarse a sus pacientes a otro lado para que no siga avanzando su problema de salud”, señalaron.
Los inconformes acusaron además que las explicaciones que reciben de directivos y personal no resuelven el problema y solamente prolongan la espera.
Denuncian pacientes con hasta 10 días de espera
Los familiares aseguraron que existen casos de pacientes que llevan hasta 10 días o más hospitalizados sin haber sido valorados por el especialista que requieren.
Según su versión, una de las respuestas que han recibido es que algunos médicos especialistas dejaron de prestar sus servicios al IMSS por motivos personales.
“Es molesto, desesperante e indignante lo que está sucediendo en el hospital del IMSS de Jesús María, donde los pacientes tienen que esperar a ver si hay especialistas que los puedan valorar y tratar”, expresaron.
Los denunciantes consideran que estas demoras pueden agravar la condición de quienes permanecen hospitalizados a la espera de atención.
Esperar a otro médico o una nueva contratación
Los familiares señalaron que, según las explicaciones proporcionadas dentro del hospital, cuando no se cuenta con el especialista requerido se debe esperar a que llegue un médico de otra unidad o a que se realice una contratación.
Esa respuesta, dijeron, ha generado mayor inconformidad entre pacientes y acompañantes, quienes aseguran que los días pasan sin una solución inmediata.
También acusaron falta de sensibilidad por parte de directivos y jefes de piso frente a las deficiencias que, sostienen, están enfrentando los enfermos hospitalizados.
La desesperación termina en altas voluntarias
El problema no termina dentro de las habitaciones. Los familiares también señalaron afectaciones por los constantes traslados, las horas de espera y los gastos de transporte que implica acudir repetidamente al hospital mientras esperan que su paciente sea atendido.
En algunos casos, afirmaron, la desesperación llega al punto de solicitar el alta voluntaria para trasladar al enfermo a otro lugar.
“Esto llega a desesperar tanto a los mismos pacientes que los familiares se ven obligados a retirarlos mediante el alta voluntaria y con los riesgos que eso representa, cansados de las evasivas que se dan para tratar de justificar el retraso en el servicio a los hospitalizados”, expusieron.
Las denuncias de los familiares se centran en la falta de valoración oportuna por especialistas y en los prolongados tiempos de espera dentro del HGZ No. 3. La fuente proporcionada no incluye una postura oficial del IMSS sobre estos señalamientos.


