Manifestaciones en Madrid, Ceuta y Barcelona reclamaron respuestas ante la crisis que vive la ciudad autónoma, donde todavía permanecen unas 5 mil personas que ingresaron durante los días 30 y 31 de julio.
Miles de personas se movilizaron este martes en distintas localidades españolas para mostrar su apoyo a Ceuta y exigir respuestas ante la crisis desatada tras la entrada de más de 70 mil migrantes durante los días 30 y 31 de julio.
La ciudad española, situada en el norte de África y fronteriza con Marruecos, atraviesa desde hace más de un mes una grave crisis socioeconómica y problemas de seguridad. Aunque la mayoría de quienes ingresaron regresaron después a territorio marroquí, unas 5 mil personas, entre migrantes magrebíes y subsaharianos, continúan en Ceuta, según datos del Gobierno español.
Las protestas coincidieron con las actividades por el Día de Ceuta, cuya fiesta oficial se celebra el 2 de septiembre.
Madrid: reclamos contra Sánchez y respaldo a Ceuta
En Madrid, dirigentes del Partido Popular (PP), principal fuerza de oposición, y de Vox participaron en la movilización. Entre los asistentes se escucharon gritos que exigían la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, del PP, leyó un manifiesto en defensa de la españolidad de Ceuta y de la integridad territorial de España.
“Cuando una frontera está en riesgo, toda España debe estar detrás”, afirmó Almeida mientras en la plaza se escuchaban insultos contra Sánchez.
Entre numerosas banderas españolas, el alcalde reclamó una respuesta tanto del Estado como de la Unión Europea y pidió el retorno “efectivo” de todas las personas que entraron ilegalmente a Ceuta.
También defendió una convivencia basada en el respeto, sin odio ni enfrentamientos, y sostuvo que deben protegerse tanto los derechos humanos como la seguridad y las fronteras.
“Ceuta somos todos”, señaló antes de cerrar su intervención con un “¡Viva Ceuta, viva España!”.
“Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”
En la propia Ceuta, la movilización recorrió las calles bajo el lema “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”.
Vecinos y representantes de distintos colectivos participaron con banderas de Ceuta y de España para exigir respaldo ante las consecuencias de la llegada masiva de migrantes.
De acuerdo con la fuente, se trató de la convocatoria más multitudinaria de la historia reciente de la ciudad. El objetivo fue lanzar un mensaje de unidad y defensa de Ceuta, además de reclamar respuestas ante la situación que atraviesa.
Dos concentraciones enfrentadas en Barcelona
En Barcelona, dos movilizaciones de signo contrario coincidieron en el centro de la ciudad bajo un amplio dispositivo policial.
La plataforma Unitat Contra el Feixisme i el Racisme convocó una concentración con el lema: “No al racismo. Ni en Ceuta, ni en ninguna parte. Ninguna persona es ilegal”.
En la misma plaza se reunieron también los participantes de una convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en apoyo a Ceuta, a la que acudieron representantes del PP y Vox.
Vivas advierte que Ceuta “está en peligro”
Antes de las movilizaciones, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, encabezó el acto institucional por el Día de Ceuta, con la asistencia de dos ministros del Gobierno y del jefe de la oposición.
Vivas afirmó que Ceuta “está en peligro, pero sigue en pie” y reclamó medidas para recuperar “cuanto antes” la normalidad.
Entre ellas, pidió la expulsión de todas las personas que, según señaló, entraron ilegalmente en la ciudad y todavía permanecen ahí.
Informe policial apunta a una entrada “planificada”
La discusión política también se concentró en un informe entregado por la Policía española a la jueza de la Audiencia Nacional encargada de las diligencias preliminares por la entrada masiva de migrantes.
Según con la información obtenida por EFE, lo ocurrido los días 30 y 31 de julio fue una entrada masiva “planificada” y no “espontánea”.
El informe sitúa entre los organizadores y ejecutores a personas vinculadas con las fuerzas de seguridad de Marruecos. También sostiene que el objetivo no habría sido migratorio y señala como argumento que únicamente el 10% de quienes entraron intentó permanecer en Ceuta.
A partir de este informe, la oposición y parte de la izquierda han reclamado la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, pidió a Pedro Sánchez convocar de inmediato a la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, para solicitar explicaciones. También reclamó llamar a consultas al embajador español en Marruecos, Enrique Ojeda.
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Con información de El Universal y EFE

