En la comunidad El Potrero de los López, en el municipio de Calvillo, la ranicultura emerge como una alternativa altamente productiva, sustentable y con demanda en la gastronomía y la investigación científica. El sector rural del estado se transforma mediante proyectos innovadores que diversifican la economía local y cuidan los recursos naturales.

El origen de una visión emprendedora en la ranicultura
Cuando Lidia López Tello decidió apostar por la crianza de ranas toro, sabía que estaba entrando a un terreno poco explorado. Hace 10 años, comenzó a capacitarse dentro y fuera de Aguascalientes, e incluso viajó al extranjero para aprender sobre una actividad que poco a poco se convirtió en su forma de vida: la ranicultura.
Este esfuerzo continuo de preparación técnica le permitió consolidar un modelo productivo especializado en una rama poco habitual en la región, demostrando el potencial comercial y técnico de la actividad en las comunidades rurales del municipio.
Producción de Rana Toro del Potrero y mercados clave
Hoy, en su invernadero Rana Toro del Potrero, ubicado en la comunidad El Potrero de los López, en Calvillo, Lidia produce entre 15 mil y 20 mil ranas al año.
La comercialización de estos ejemplares abarca dos sectores estratégicos: el área gastronómica comercial y el sector científico de la educación superior en México.
“Y todas se venden. Nuestro principal mercado son los restaurantes; también nos solicitan ranas de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para sus clases”, cuenta Lidia.
Las codiciadas ancas de rana llegan a las mesas de distintos establecimientos, mientras que otros ejemplares tienen un destino diferente: apoyar la enseñanza y la investigación científica.

Un modelo de producción responsable con el medio ambiente
Pero esta historia no solo habla de innovación y de la gran diversidad de actividades productivas que ofrece el campo, también demuestra que producir de manera responsable con el medio ambiente sí es posible.
La ranicultura destaca por ser una actividad altamente amigable con el entorno natural gracias a sus procesos de uso y aprovechamiento hídrico. En la crianza de ranas, el agua se reutiliza varias veces y, al finalizar el proceso, se aprovecha para el riego de parcelas debido a su alto contenido de nutrientes. Así, un recurso que podría desperdiciarse vuelve a la tierra y contribuye a otros procesos productivos.
Este esquema de economía circular optimiza el uso del agua en las zonas agrícolas, transformando los residuos de la producción en fertilizantes naturales para el campo.

Apoyo institucional y fortalecimiento del campo de Aguascalientes
Para fortalecer este proyecto, recientemente la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial (Sedrae) entregó a Lidia equipamiento que le permite mejorar el almacenamiento de agua y optimizar las labores de limpieza.
El respaldo gubernamental busca consolidar proyectos que vayan más allá de las actividades agropecuarias tradicionales dentro del estado.
“El talento y la creatividad de nuestros productores y productoras no tienen límites; por eso, vamos a seguir acompañándolos en sus proyectos, porque el campo no solo es agricultura y ganadería, sino también las nuevas oportunidades que ellos mismos están creando para hacer del campo un sector más fuerte, productivo y competitivo”, destacó Isidoro Armendáriz, titular de la Sedrae.
La historia de Lidia demuestra que el campo de Aguascalientes tiene muchas formas de crecer. Entre parcelas, invernaderos y nuevas ideas, productores y productoras hoy encuentran caminos distintos para aprovechar sus recursos, generar ingresos y mantener vivo el espíritu emprendedor de las comunidades rurales.

Información de contacto y pedidos
Quienes deseen hacer algún pedido o conocer más información acerca de este proyecto, pueden comunicarse al WhatsApp 495-103-33-58; o bien, visitar directamente el invernadero Rana Toro del Potrero en la comunidad El Potrero de los López, en Calvillo.

