Los contagios de sarampión siguen en ascenso, pero, a pesar de ello, aún hay personas y familias enteras que rechazan la vacuna por cuestiones meramente personales, reveló la directora de Inteligencia en Salud del ISSEA, Marie Salas Valenzuela.
Tras actualizar en 51 la cifra de personas infectadas con esa peligrosa y contagiosa enfermedad, dio a conocer que los integrantes de las brigadas de vacunación se han encontrado con casos increíbles y lamentables, exponiendo el de una familia de 15 miembros donde resultaron dos de ellos infectados y, aun así, hubo una negativa total del resto a recibir la protección biológica de la vacuna.
En otros casos que resultan inconcebibles, resulta que sólo los padres están vacunados, pero que, por diferentes motivos, no han presentado a los hijos pequeños a la vacunación, exponiéndolos a ser atacados por las enfermedades contagiosas que están emergiendo, como es el caso del sarampión.
PERSISTE RECHAZO A LA VACUNACIÓN
La doctora Salas señaló que, por increíble que pudiera resultar, a estas alturas, cuando el brote de sarampión que apareció el año pasado y que al momento ya suma miles de personas contagiadas y casi medio centenar de víctimas mortales de esa enfermedad peligrosa que ataca sobre todo a los no vacunados, en Aguascalientes se sabe de casos especiales donde familias enteras con casos activos se han negado a ser vacunadas.
“Se sabe del caso de un domicilio con 15 personas donde un niño no vacunado contrajo el sarampión y luego contagió a otro familiar, pero a pesar de ello y del riesgo de que apareciera un brote dentro de la misma familia, el resto se negaron a ser vacunados con el argumento de que estaban juntos y que no era necesario que se les vacunara, ante lo cual no hubo más que respetar la decisión, porque tampoco a nadie se le puede obligar a recibir la vacuna”, expuso la epidemióloga del Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes.
MENORES, LOS MÁS VULNERABLES
Mencionó que, de igual manera, se han detectado casos donde los padres de los menores son vacunados en sus mismos centros de trabajo, pero, sin embargo, se resisten a llevar a sus hijos menores a los centros de vacunación a recibir la protección, con lo que los arriesgan a ser contagiados en cualquier momento, sea de sarampión o de alguna otra enfermedad prevenible por medio de la vacunación.
“Pocos son los casos en los que por cuestiones de carácter religioso la gente se ha negado a que los niños sean vacunados o que incluso suceda eso con quienes no tienen las vacunas, pues sobre todo argumentan cuestiones personales, sin justificar la decisión con la que exponen su salud, pero ante ello nada se puede hacer porque a nadie se le puede obligar a ser vacunado”, explicó la funcionaria médica del Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes.
Por último, aseguró que desde que apareció el brote de sarampión y hasta el momento no se ha dejado de ofrecer la aplicación de la vacuna para las personas que no cuenten con esa protección contra el sarampión y otras enfermedades prevenibles.

