“La industria automotriz está atravesando uno de los ajustes más importantes de los últimos años”, manifestó la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA), Érika Muñoz Vidrio, tras indicar que dicha situación debe ser analizada desde una perspectiva global, que no corresponde a una sola causa, como los aranceles e incertidumbre comercial.
Asimismo, indicó que el problema de la industria automotriz no es exclusivamente de una empresa como Nissan, ya que los ajustes se están dando en diversas armadoras a nivel internacional, ya que en general se están redefiniendo capacidades, plataformas, costos, tecnología y mercados.
Con respecto a Nissan, dijo que existen indicadores que muestran ajustes importantes en sus volúmenes de producción; sin embargo, hay señales de avance en sus estrategias de eficiencia y reducción de costos, por lo que la dirigente de CANACINTRA consideró que aún es prematuro determinar si se llegó a un punto mínimo o si habrá una recuperación consolidada. Subrayó que en Aguascalientes Nissan continúa siendo una empresa estratégica a nivel local y nacional.
La líder empresarial explicó que la industria automotriz en México se encuentra profundamente integrada con Estados Unidos y Canadá, por lo que cualquier modificación en aranceles, reglas de origen o condiciones de acceso al mercado impactará las decisiones de producción, inversión y proveeduría de toda la cadena.
En este sentido, señaló que la revisión del T-MEC será determinante, debido a que no se habla solamente del comercio exterior, sino que también de todas las condiciones bajo las cuales va a competir la industria automotriz de Norteamérica durante los próximos años.
La dirigente de la CANACINTRA indicó que se debe considerar que el mercado mundial tuvo un cambio, ya que existe una competencia más intensa por participación de mercado ante el crecimiento de la industria automotriz china.
Ante dicho panorama, Estados Unidos mantiene importantes restricciones de acceso a los vehículos provenientes de China, mientras que México y otros países latinoamericanos cuentan con una gran presencia de esas marcas, lo que genera una dinámica competitiva distinta.
Muñoz Vidrio subrayó que las armadoras tradicionales no solamente enfrentan presión en sus mercados de exportación, sino que también están compitiendo a lo interno, con nuevas marcas, modelos, diferentes estructuras de costos y una mayor oferta.

