El estado de Aguascalientes continúa consolidando su posición estratégica en el mapa nacional e internacional tras obtener el prestigioso premio Ángel del Turismo 2026, galardón obtenido en la disputada categoría de Mejor Experiencia Turística.
Este importante reconocimiento fue otorgado a la entidad gracias a la trascendencia y éxito del Festival de la Chaska y el Elote, una festividad emblemática que celebra la riqueza gastronómica, la preservación de las tradiciones y la profunda identidad cultural que caracterizan al pueblo aguascalentense.

Valoración de la gastronomía autóctona y el patrimonio cultural
El premio recibido por el estado pone de manifiesto el valor de esta importante festividad, la cual ha logrado convertir a uno de los alimentos y botanas más representativos e icónicos de la cultura popular en una vivencia turística completamente auténtica y diferenciadora.
Mediante el desarrollo de este festival, los sabores tradicionales, la historia local y las manifestaciones identitarias de Aguascalientes se comparten de forma viva con viajeros y comensales procedentes de múltiples regiones y países.
Impulso a la promoción del destino a nivel nacional e internacional
La distinción que fue recibida por Verónica González López, directora general del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes, pone de manifiesto el trabajo continuo de promoción turística que se efectúa en la entidad para posicionar al estado y proyectar sus principales virtudes y atractivos.
Asimismo, la labor desempeñada busca fortalecer de forma integral la presencia del destino en mercados, foros y espacios de promoción tanto nacionales como internacionales, despertando la curiosidad y el interés por la diversa oferta de actividades diseñadas para el disfrute de quienes visitan la región.

Un destino integral: historia, naturaleza, seguridad y hospitalidad
Con la obtención de esta relevante presea, la entidad sobresale a nivel nacional por poseer un amplio patrimonio cultural y gastronómico, acompañado por una oferta diversa de sitios de interés turístico, recintos históricos y parajes naturales de gran valor estético.
Además de estos atributos físicos y culturales, el ambiente de tranquilidad y seguridad existente, sumado a la calidez humana, la amabilidad y la reconocida hospitalidad de su gente, enriquecen la vivencia global de los turistas, afirmando a la región como un destino competitivo que ofrece múltiples alternativas por descubrir y disfrutar.

