Hoy es el Día Internacional del Abrazo, y aunque no lo creas, este suele tener muchos beneficios. Aquí te los contamos todos.
Un abrazo puede ser un gesto pequeño que muchas veces solo se da en momentos de felicidad como los cumpleaños o Navidad, o en los momentos más tristes como en funerales a modo de pésame. Sin embargo, su impacto va mucho más allá de lo emocional. El Día Internacional del Abrazo nos recuerda que abrazar a otra persona no solo reconforta, sino que genera efectos reales en nuestra salud física, mental y social.
¿Por qué los abrazos importan tanto?
Diversos estudios han demostrado que tanto dar un abrazo como recibirlo ayuda a activar procesos positivos en el cuerpo. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha señalado que abrazar estimula la liberación de sustancias como oxitocina, dopamina y serotonina, neurotransmisores relacionados con el bienestar, la seguridad y la reducción del estrés.
Asimismo, se ha comprobado que los abrazos son fundamentales en el desarrollo de las infancias. La falta de contacto afectivo en los primeros años de vida puede generar alteraciones neurofisiológicas que, a largo plazo, afectan la capacidad de establecer vínculos sanos en la adultez.
La carencia de contacto físico no solo impacta en el plano emocional. También se ha relacionado con cambios en rutas metabólicas, problemas de memoria y dificultades de autorregulación emocional.
Dile adiós al estrés y la ansiedad
Cuando una persona recibe un abrazo, el cuerpo libera oxitocina, conocida como la “hormona del bienestar”. Esta sustancia ayuda a disminuir los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés.
Lo mejor es que un abrazo tiene efecto inmediato, ayudando a bajar la tensión, relaja el cuerpo y genera una sensación de calma de manera automática. Por eso, en momentos de angustia o tristeza, un abrazo suele decir más que cualquier palabra.
Fortalece la salud emocional
Los abrazos refuerzan el sentimiento de pertenencia y seguridad. En niños, adultos y personas mayores, el contacto físico positivo ayuda a combatir la soledad, el aislamiento y los sentimientos de abandono.
Especialistas en salud mental señalan que los abrazos frecuentes pueden contribuir a reducir síntomas de depresión, mejorar el estado de ánimo y reforzar la autoestima.
Beneficios físicos
El impacto del abrazo no se queda en lo emocional. Estudios médicos han encontrado que el contacto físico puede:
- Ayudar a regular la presión arterial
- Fortalecer el sistema inmunológico
- Reducir la percepción del dolor
- Mejorar la calidad del sueño
El cuerpo responde al contacto humano como una señal de seguridad, lo que activa mecanismos de autorregulación esenciales para la salud.
Tipos de abrazos
Para que un abrazo tenga todos los beneficios ya mencionados, debe cumplir con algo fundamental: ser un buen abrazo. Para que esto sea posible, se debe conocer sus tipos y el que se adapte mejor a la situación de las personas involucradas.
- Abrazo de reconocimiento: Este busca reconocer el trabajo bien hecho o por algún logro alcanzado y va cargado de cariño.
- Abrazo de palmada: Este abrazo generalmente se da entre amigos y concluye en una palmada que demuestra afecto. Es una muestra de amistad y compañerismo.
- Abrazo a medias: Es un medio abrazo y demuestra apoyo, aceptación y en este no hay romanticismo de por medio. Se da por encima del hombro de la otra persona.
- Abrazo insensible: Consiste en solo poner la mano por encima de la otra persona.
- Abrazo puente de Londres: En este abrazo la parte de arriba del cuerpo, el tronco, se une con la otra persona, mientras esta no hace ningún tipo de contacto.
- Abrazo con apretón de espalda: El romance no es necesario, ya que demuestra conexión. Al final se frota la espalda en señal de confianza, tranquilidad y apoyo.
- Abrazo con ritmo: Consiste en poner un brazo sobre el cuello y otro en la cintura mientras ambas personas se mueven lentamente como si estuvieran bailando.
- Abrazo de protección: Mientras una persona está de espaldas, la otra la abraza; esta es señal de protección y cuidado. Demuestra seguridad y fortaleza.
- Abrazo sin querer soltar: Por lo general, se da al despedirse y uno de los involucrados no suelta a la otra persona. Aquí la conexión es sumamente alta.
- Abrazo al vuelo: Es el abrazo de película, cuando una persona extiende los brazos mientras la otra corre hacia ella.
Origen del Día Internacional del Abrazo
Todo comienza en 1986 en Estados Unidos, cuando el reverendo y psicólogo Kevin Zaborney propuso un día para que las personas se pudieran dar abrazos con mayor frecuencia y sin necesidad de sentir vergüenza por mostrar este tipo de afecto a los demás.
Se estipuló que fuera el 21 de enero, por ser una fecha intermedia entre las celebraciones de fin de año y el Día de San Valentín, dos momentos donde las personas suelen demostrar más afecto.
Un abrazo es mejor que muchos medicamentos
La ciencia ha demostrado que, más allá de algo de romanticismo, los abrazos sí son la mejor medicina, tanto para el alma como para el cuerpo. Un buen abrazo puede ayudar a aliviar, acompañar y sanar a la otra persona.



