Dos elementos de la policía privada de MIAA fueron detenidos tras asaltar el Centro de Atención Municipal en Aguascalientes (CAM) durante la madrugada.
La madrugada de este jueves, dos hombres fueron detenidos por la Policía Municipal tras ser señalados por daños e intento de robo en el Centro de Atención Municipal (CAM), ubicado sobre avenida López Mateos.
Los arrestados, identificados como César “N”, de 37 años, y Roberman “N”, de 35, trabajaban como guardias de seguridad en el área de MIAA. Aunque aseguraron que actuaron luego de recibir llamadas de extorsión, terminaron a disposición de las autoridades.
De guardias a ladrones
De acuerdo con la información difundida por la Policía Municipal, los hechos ocurrieron durante la madrugada de este jueves en la institución ubicada sobre la avenida López Mateos. Elementos municipales intervinieron y detuvieron a dos personas tras ser señaladas por daños e intento de robo en el CAM a través de una llamada del 911.
Los ladrones fueron identificados como trabajadores ligados a seguridad. Tanto César “N”, de 37 años, como Roberman “N”, de 35 años, fungían como guardias de seguridad privada dentro del CAM, principalmente del área de MIAA.
Los reportes señalan que, a pesar de que el robo se perpetró en la madrugada, ninguno de los dos se llevó nada.
Una llamada de extorsión los “obligó”
El CAM es uno de los puntos más visibles de atención ciudadana en Aguascalientes por ser una de las instalaciones de atención municipal, donde diariamente llegan miles de personas a realizar sus trámites, resolver pagos, pedir información o buscar respuesta de parte del gobierno. Esto lo convierte en un punto donde se concentran datos y sumas de dinero importantes.
Una vez puestos a disposición de las autoridades correspondientes, los detenidos señalaron su versión de los hechos, en donde destacan que recibieron una llamada de extorsión en donde se les indicó que cometieran el robo; sin embargo, eso no ha sido confirmado.
Inician investigación para dar con la verdad
Las autoridades realizan una investigación en donde revisan cámaras, registro de llamadas, mensajes, antecedentes de presión criminal o cualquier otro indicio que sostenga la versión de los detenidos. De no existir pruebas, la declaración podría quedarse en un simple intento de justificar un robo.
En Aguascalientes, como en muchas otras partes del país, las extorsiones telefónicas existen. Pero también es cierto que ese tipo de argumento no puede convertirse en una salida fácil para justificar cualquier ataque, sabotaje o intento de robo.



