Efraín González López y Alan Capetillo Salas sostienen que la decisión sobre el sacerdote fue tomada por instancias del Vaticano y no por el obispo Juan Espinoza Jiménez. Piden que cualquier inconformidad sea dirigida a la Santa Sede.
La protesta contra el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, encendió las críticas entre representantes de sectores conservadores, quienes ahora exigen al padre Porfirio aclarar públicamente que la decisión sobre su situación sacerdotal no fue tomada en Aguascalientes, sino en el Vaticano.
Efraín González López, asesor en asuntos religiosos, condenó la manifestación y consideró que quienes participaron terminaron responsabilizando al Obispo por una resolución que, aseguró, no estuvo en sus manos.
Por eso lanzó un llamado directo al padre Porfirio para que intervenga y explique a quienes lo respaldan dónde se tomó la decisión.
“Yo creo que es una obligación moral que usted tiene, incluso por haber sido sacerdote y además como católico, porque pues no creo que usted también vaya a ser de los que cambie de religión, ya nada más eso faltaría”, expresó González López.
“La protesta debe presentarse en el Vaticano”
Alan Capetillo Salas, asesor jurídico del Frente de la Familia en Aguascalientes, coincidió en que el Obispo no debería ser blanco de las protestas.
Señaló que el caso del padre Porfirio ya fue revisado por las instancias correspondientes del Vaticano y sostuvo que, si existe alguna injusticia, el reclamo debe dirigirse directamente a la Santa Sede.
“Si hay alguna injusticia, cosa que yo desconozco, la protesta debe presentarse en el Vaticano y no contra el Obispo, quien definitivamente no merece ser objeto de este tipo de majaderías”, afirmó.
Condenan manifestación contra Juan Espinoza Jiménez
González López también cuestionó con dureza la protesta realizada ayer, en uno de los días más significativos para la comunidad católica de Aguascalientes.
“Da tristeza ver a dónde hemos llegado en la falta de respeto, de congruencia y de sentido común, y cómo esas turbas enardecidas son manejadas para cometer actos vergonzosos y humillantes, lo que yo considero un delito y un agravio imperdonable contra el Obispo Juan Espinoza Jiménez”, declaró.
A su juicio, la actitud de los manifestantes mostró una intención de ofender a la máxima autoridad de la Diócesis de Aguascalientes.
Insistió, además, en que Juan Espinoza Jiménez quedó al margen de la determinación final sobre el padre Porfirio.
“En este caso incluso se está culpando a un inocente, porque no fue el Obispo quien llevó a cabo la decisión final de retirar del sacerdocio al Padre Porfirio, sino fue el área del Vaticano al que corresponde analizar estas situaciones”, señaló.
González López agregó que este tipo de asuntos, según su consideración, son revisados a profundidad por la Santa Sede. También opinó que, si finalmente se decidió retirarlo del sacerdocio, “lo más seguro es porque la falta cometida fue demasiado grande”.
Piden al padre Porfirio dar la cara
Para el asesor en asuntos religiosos, el conflicto no debería seguir creciendo. Su planteamiento es que el propio padre Porfirio aclare ante sus simpatizantes quién tuvo competencia para revisar y resolver su caso.
“Perdón Padre Porfirio. Yo lo conozco a usted, pero usted debía de tener la humildad de aclarar la situación a estas gentes que están causando esos disturbios y decirles que no es la Diócesis de Aguascalientes la que tuvo la competencia de analizar su caso, de juzgar su caso, sino que fue desde la Santa Sede”, expresó.
González López insistió en que considera esa aclaración una obligación moral del padre Porfirio, con el objetivo de detener los señalamientos contra el Obispo y evitar que la confrontación siga escalando.



