Falta de licencias, fauna nociva, medicamentos caducados, hacinamiento y ausencia de personal médico forman parte de las anomalías detectadas por autoridades sanitarias.
Seis centros de rehabilitación o anexos han sido suspendidos en lo que va del año luego de que autoridades sanitarias detectaran distintas irregularidades en su operación, informó Christhian Alfonso Castro Andrade, titular de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios del ISSEA.
El funcionario reconoció que la creación y funcionamiento de estos establecimientos representa un reto para las autoridades, pues algunos operan de manera clandestina y otros mantienen deficiencias que pueden afectar a las personas que reciben tratamiento por consumo de sustancias adictivas.
Entre las causas de suspensión se encuentran la falta de licencias, la presencia de fauna nociva en comedores y habitaciones, medicamentos caducados y malas condiciones en las instalaciones.
Castro Andrade explicó que, en varios casos, los centros funcionan dentro de viviendas descuidadas adaptadas para atender a personas con problemas de consumo de sustancias.
Refuerzan operativos en anexos
A partir de reportes ciudadanos, la supervisión de los centros residenciales se ha intensificado. De acuerdo con el funcionario, prácticamente cada ocho días se realizan operativos de revisión.
En estas acciones participan autoridades de distintas áreas, entre ellas seguridad, derechos humanos y la COFEPRIS.
Las inspecciones han permitido identificar establecimientos que carecen de permisos y licencias, e incluso centros que no cuentan con médico responsable ni personal capacitado para atender a quienes se encuentran bajo tratamiento.
Pero el panorama no es igual en todos los casos.
“Así como hay centros de rehabilitación irregulares que están en malas condiciones, también nos hemos llevado sorpresas gratas con otros que están en buenas condiciones, por lo que hay de todo y son más los que buscan estar y trabajar en regla”, señaló Castro Andrade.
Hacinamiento y medicamentos caducados entre las fallas
En los establecimientos suspendidos también se han detectado problemas de hacinamiento en habitaciones, ausencia de un médico responsable sanitario y medicamentos caducados que eran ofrecidos a las personas bajo tratamiento.
Ante estas irregularidades, la autoridad sanitaria procedió al aseguramiento correspondiente.
“Nosotros revisamos los anexos de manera continua, pues prácticamente cada ocho días tenemos operativos de revisión de establecimientos, donde acudimos con representantes de otras dependencias que tienen algo que ver con los centros de rehabilitación, por lo que se puede decir que es uno de los rubros al que más atención se le ha venido poniendo”, afirmó.



