José Luis Silva, secretario de la Asociación de Intérpretes y Promotores de la Lengua de Señas en Aguascalientes, advirtió que muchos menores crecen durante años sin una herramienta efectiva de comunicación. Asegura que el 90% de los niños sordos son hijos de padres oyentes.
- Niños llegan hasta los 10 años sin aprender lengua de señas
- Más de 12 mil personas con discapacidad auditiva en Aguascalientes
- La sordera también puede aparecer con el paso de los años
- Preparación universitaria no garantiza oportunidades laborales
- Buscan mayor reconocimiento legal de la Lengua de Señas Mexicana
La falta de comunicación puede terminar aislando a una persona sorda incluso dentro de su propia familia. Por eso, aprender Lengua de Señas Mexicana desde la infancia no debería quedar para después, sostuvo José Luis Silva, secretario de la Asociación de Intérpretes y Promotores de la Lengua de Señas en Aguascalientes.
El problema, señaló, comienza desde casa. De acuerdo con Silva, el 90% de los niños que nacen sordos son hijos de padres que sí escuchan. Ante un diagnóstico de pérdida auditiva, dijo, las familias suelen buscar primero una alternativa médica, pero pueden dejar en segundo plano una herramienta esencial: una lengua con la cual el menor pueda comunicarse.
Para el representante de la asociación, esa falta de comunicación puede impactar prácticamente todos los ámbitos de la vida, desde la educación hasta el trabajo y la atención a la salud.
“Esa falta de comunicación te hace ser un extranjero en tu propio país. Es bien difícil para ellos y uno los ve, cómo se la ven difícil en la vida y sin embargo, no se derrotan, luchan”, expresó.
Niños llegan hasta los 10 años sin aprender lengua de señas
Silva sostuvo que hay menores que llegan a los seis o incluso a los 10 años sin conocer la Lengua de Señas Mexicana, después de haber recibido una educación basada únicamente en español.
A su juicio, esto limita el verdadero acceso a la educación y a las posibilidades de desarrollo de los niños sordos. Por eso insistió en que la Lengua de Señas Mexicana debe ser su primera lengua y que el español pueda incorporarse posteriormente como una segunda.
También consideró indispensable aplicar el tamiz auditivo desde edades tempranas para detectar posibles pérdidas de audición.
Explicó que existen diferentes grados y señaló que una persona puede ser considerada con hipoacusia cuando la pérdida auditiva supera los 55 decibeles. Según su explicación, ese nivel puede impedir seguir una conversación normal sin algún dispositivo de apoyo y las dificultades aumentan en espacios con mucho ruido.
Silva reconoció que las familias suelen recurrir a auxiliares auditivos o implantes cocleares. Sin embargo, insistió en que esos recursos no deberían desplazar el aprendizaje de una lengua que permita al niño desarrollar desde temprano sus capacidades de comunicación.
“Lo principal es darles una herramienta de comunicación para que su desarrollo lingüístico no sufra pérdida y en una etapa posterior, pueda aprender el español como una segunda lengua”, señaló.
Más de 12 mil personas con discapacidad auditiva en Aguascalientes
Silva citó cifras del INEGI según las cuales en México existen 2.3 millones de personas con discapacidad auditiva. Indicó que aproximadamente el 50% son mayores de 60 años y alrededor del 20% son niños, lo que ubicó en cerca de 500 mil menores en el país.
Para Aguascalientes mencionó un registro de 12 mil 989 personas con discapacidad auditiva. De ese total, calculó que alrededor del 2% serían niños sordos, es decir, poco más de 250.
El secretario de la asociación cuestionó además la información disponible para conocer con mayor precisión la situación de esta población. Afirmó que las encuestas del INEGI no preguntan específicamente si en una familia hay personas sordas o si utilizan lengua de señas.
Silva fue más allá y sostuvo que esto ocurre “sencillamente porque no lo quiere saber”.
Explicó que contar con datos más detallados permitiría conocer cuántas personas viven con pérdida auditiva, en qué condiciones y de qué manera adquirieron esa discapacidad.
“Buscamos esas respuestas porque en esa forma la política pública se puede dirigir hacia esos sectores vulnerables”, agregó.
La sordera también puede aparecer con el paso de los años
El representante de la asociación señaló que no todas las personas con pérdida auditiva nacen con ella.
Mencionó casos hereditarios, pero también pérdida de audición relacionada con la edad, exposición a ruidos fuertes y otras circunstancias. También hizo referencia a enfermedades durante el embarazo y al uso de determinados medicamentos como situaciones que, según explicó, pueden relacionarse con pérdida auditiva.
Afirmó que esta variedad de casos tampoco queda plenamente reflejada en las cifras disponibles.
Ese es uno de los motivos, dijo, por los que busca profundizar en los datos desde la asociación y orientar mejor el trabajo voluntario que realizan.
La organización es encabezada por Beatriz Ramírez, presidenta de la Asociación de Intérpretes y Promotores de la Lengua de Señas en Aguascalientes. Silva explicó que Ramírez es una persona sorda que adquirió la discapacidad auditiva en edad adulta. Su lengua materna es el español y posteriormente aprendió Lengua de Señas Mexicana.
Preparación universitaria no garantiza oportunidades laborales
Las barreras continúan cuando las personas sordas llegan al mercado laboral, advirtió Silva.
Aseguró que existen personas con estudios universitarios que, pese a su preparación, terminan aceptando empleos de limpieza porque no encuentran oportunidades acordes con su formación.
Consideró necesario que las empresas ofrezcan condiciones más equitativas y permitan a las personas con discapacidad auditiva desempeñar trabajos relacionados con sus conocimientos y capacidades.
Para Silva, el problema no se limita al empleo. Una persona que no cuenta con una vía efectiva de comunicación puede enfrentar dificultades incluso para expresar síntomas de una enfermedad o informar a su familia que algo le ocurre.
Ese aislamiento, dijo, es justamente una de las razones para impulsar el aprendizaje de la Lengua de Señas Mexicana.
Buscan mayor reconocimiento legal de la Lengua de Señas Mexicana
Silva informó además que se han impulsado modificaciones legales en el Senado para fortalecer el reconocimiento de la Lengua de Señas Mexicana como una lengua propia.
Recordó el 19 de junio como una de las fechas relevantes para la comunidad sorda, debido a la promulgación de la Ley de Personas con Discapacidad y al reconocimiento oficial de la Lengua de Señas Mexicana. También mencionó el 28 de noviembre como Día Nacional de las Personas Sordas.
Aclaró además una diferencia que considera fundamental: debe decirse lengua de señas, no “lenguaje de señas”.
“El lenguaje es la capacidad de comunicarnos y la lengua es el idioma con el cual se transmite esa comunicación”, explicó.
Silva sostuvo que el reto seguirá presente mientras nazcan personas sordas o haya adultos que pierdan la audición con el paso del tiempo. El objetivo, insistió, es evitar que queden incomunicados.
Y cerró con un mensaje sencillo: no existe una edad límite para aprender Lengua de Señas Mexicana. También puede ser una opción para quienes escuchan y quieren comunicarse con una comunidad que, advirtió, todavía enfrenta barreras para ser plenamente considerada y visibilizada en Aguascalientes y en el país.


