El problema también alcanza a adolescentes: entre los derechohabientes de 10 a 19 años evaluados, uno de cada cuatro presenta sobrepeso y uno de cada siete obesidad. El IMSS advierte que estas cifras corresponden únicamente a menores medidos y pesados por la institución, no a toda la población del Estado.
El sobrepeso y la obesidad ya representan una señal de alerta entre la población infantil atendida por el IMSS en Aguascalientes. Uno de cada tres niños y niñas de 5 a 9 años evaluados presenta alguna de estas condiciones, según los registros derivados de mediciones de peso y talla realizadas por personal de la institución.
La situación preocupa porque, de no atenderse, puede repercutir en la salud y la calidad de vida de los menores conforme crecen.
La doctora Hilda Mónica López, coordinadora de Prevención y Atención a la Salud del Seguro Social en Aguascalientes, explicó que los hábitos alimenticios y los factores genéticos se encuentran entre los elementos relacionados con esta problemática.
El problema también aparece desde los primeros años
Entre los menores de cinco años evaluados por el IMSS, uno de cada nueve presenta sobrepeso y uno de cada 17 obesidad.
Las cifras aumentan en el grupo de 10 a 19 años. Ahí, uno de cada cuatro tiene sobrepeso y uno de cada siete presenta obesidad.
Sin embargo, la especialista hizo una precisión importante: estos datos corresponden exclusivamente a derechohabientes que fueron sometidos a mediciones de peso y talla, por lo que no representan a la totalidad de niñas, niños y adolescentes de Aguascalientes.
La prevención empieza en casa
Ante este panorama, el IMSS llamó a madres, padres y personas cuidadoras a vigilar no sólo lo que comen los menores, sino también sus hábitos cotidianos.
La preparación de la lonchera escolar puede convertirse en una herramienta para mejorar la alimentación sin que necesariamente represente un gasto mayor.
“Una lonchera saludable no tiene que representar un gasto adicional para las familias. Muchas veces tenemos en casa lo necesario; lo importante es combinar los alimentos y buscar diferentes formas de prepararlos para que sean atractivos para los niños”, señaló la doctora.
Entre los alimentos que pueden utilizarse mencionó huevo, frijoles, tortilla, queso, avena, frutas y verduras, combinados de distintas maneras para aportar los nutrientes necesarios durante el crecimiento.
Sobrepeso infantil puede abrir la puerta a más problemas
La especialista advirtió que el sobrepeso y la obesidad durante la infancia pueden relacionarse con niveles elevados de glucosa, colesterol y presión arterial, además de problemas del sueño y afectaciones a la salud física y emocional.
También pueden incrementar, en etapas posteriores de la vida, el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 y padecimientos cardiovasculares.
Para una lonchera saludable, recomendó incluir agua simple, fruta, verduras, algún cereal o leguminosa y un alimento de origen animal, además de moderar productos con exceso de azúcares, grasas y sodio.
El IMSS recordó además que el refrigerio escolar no sustituye el desayuno ni la comida.
Las familias que requieran orientación pueden acudir a los servicios del Instituto, donde se cuenta con la estrategia NutrIMSS, materiales de orientación alimentaria y la Guía para padres o tutores sobre alimentación saludable de niñas y niños de 5 a 9 años, con recomendaciones para preparar loncheras y menús variados.

