Juan Carlos Arredondo advirtió que estudiantes regresan en estado de ebriedad a la Universidad y reveló que, en BACHUAA, personas se acercan a ofrecer drogas a los alumnos.
El rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), Juan Carlos Arredondo, pidió a las autoridades retirar los antros y bares ubicados cerca de Ciudad Universitaria y evitar la apertura de nuevos establecimientos de este tipo en la zona.
El argumento es claro: algunos estudiantes dejan sus vehículos en el estacionamiento universitario, acuden a consumir alcohol y después regresan en estado de ebriedad.
La situación, aseguró, ya ha provocado incidentes dentro de la institución.
“Hemos tenido un par de accidentes, ya que al momento de sacar el auto golpean a otro e incluso hasta se llevan la pluma de la entrada”, señaló.
Bares hasta a 50 metros de la UAA
Arredondo indicó que desde la administración anterior y durante la actual gestión universitaria se ha planteado a las autoridades el desacuerdo por la cercanía de estos negocios.
Algunos, aseguró, se encuentran hasta a 50 metros de la Universidad.
“Se nos hace impropio que nosotros tengamos chicos estudiando y que haya alguien que los llama a consumir alcohol”, expresó.
El rector señaló que las autoridades han mostrado disposición para atender el problema y hacer cumplir el reglamento, el cual establece, de acuerdo con su declaración, que este tipo de establecimientos no puede operar a menos de 200 metros de un centro educativo.
Por ello, sostuvo que esos negocios tendrán que retirarse de la zona.
“Entendemos que esos bares se van a poner en otro lugar y nuestros estudiantes son mayores de edad, por lo que sabrán lo que hacen, pero de cualquier manera nosotros creemos que por lo menos no debe de ser ni en la universidad ni en sus cercanías”, apuntó.
Alertan por ofrecimiento de drogas afuera de BACHUAA
El rector también encendió otra alerta, ahora en el plantel de BACHUAA ubicado al oriente de la ciudad.
Dijo que tienen conocimiento de personas que se acercan a las instalaciones para ofrecer drogas a los estudiantes.
Ante esta situación, la Universidad ya solicitó apoyo de la Policía Municipal para reforzar la vigilancia, especialmente durante el horario nocturno.
Arredondo agregó que hasta ahora no se han aplicado sanciones a los alumnos relacionados con estos casos.
Explicó que cuando un estudiante llega en estado de ebriedad, simplemente no se le permite el acceso a la Universidad.

