Los sismos son los fenómenos naturales más frecuentes en México. ¿Pero realmente sabemos cómo actuar en uno? Aquí te decimos lo que debes de aplicar en una situación así.
Las autoridades siempre han dejado un mensaje claro: saber cómo actuar en este tipo de situaciones pueden marcar una diferencia entre la vida y la muerte. A pesar de campañas y simulacros, todavía hay personas que reaccionan con pánico, desinformación o decisiones peligrosas durante un movimiento telúrico. Ante esto, aquí te decimos lo que debes hacer.
Qué hacer si estas en casa
Las autoridades de Protección Civil recomiendan que cada familia cuente con un plan de emergencia, especialmente en zonas de alta actividad sísmica.
Entre las acciones básicas están:
- Identificar zonas de menor riesgo dentro de casa. Pueden ser muros de carga o columnas que puedan llegar a colapsar y causar un daño. Este punto también aplica en lugares como el trabajo o las escuelas.
- Asegurar muebles, repisas y objetos pesados.
- Preparar una mochila de emergencia con agua, lámpara, radio, medicamentos y documentos importantes como identificaciones.
- Conocer rutas de evacuación y puntos de reunión.
- Participar en simulacros, sin tomarlos como un juego.

Durante un sismo: lo que sí y lo que no debes hacer
Cuando la tierra comienza a temblar, cada segundo es importante para poner tu vida a salvo.
Qué hacer
- Mantén la calma.
- No corras, no grites y no empujes.
- Aléjate de ventanas, espejos y objetos que puedan caer.
- Cúbrete bajo una mesa resistente o junto a un muro de carga.
- Si estás en la calle, aléjate de postes, cables y fachadas.
Qué NO hacer
- No usar elevadores.
- No salir corriendo sin rumbo.
- No difundir rumores ni información no verificada.
- No bloquear líneas de emergencia.
¿Qué hacer y qué no si voy manejando?
Las recomendaciones anteriores son útiles, pero no aplican de la misma manera en personas que se encuentran en un vehículo en movimiento. Para ellos, los protocolos son los siguientes:
Qué hacer
- Siempre mantén la calma, no entres en pánico.
- Comienza a disminuir la velocidad poco a poco.
- Enciende las luces intermitentes.
- Orillate y detente por completo en un lugar seguro. Procura alejarte lo más que puedas de estructuras que puedan colapsar como puentes, edificios o árboles.
- Permanece dentro del auto y retira el cinturón de seguridad para que puedas adoptar una postura “fetal” en forma de protección. Mantente lo más alejado que puedas de las ventanas.
- Espera que el sismo termine y revisa bien el camino antes de comenzar a avanzar de nuevo.
- Mantente atento a los comunicados de las autoridades a través de la radio.
Qué NO hacer
- No te detengas bajo edificios altos.
- Evita estacionarse cerca de postes o cables eléctricos.
- No te metas debajo del carro buscando refugio.
- Si no es necesario, evita seguir manejando mientras conduce. Pausar tu camino por unos minutos puede salvarte la vida.
No ignores la alerta sísmica
En estados como la Ciudad de México, la alerta sísmica puede dar segundos vitales para actuar. Sin embargo, muchas personas la ignoran o no saben cómo reaccionar.
La recomendación es clara: al escuchar la alerta, actúa de inmediato, no intentes grabar videos ni continuar lo que estabas haciendo. La alerta no es una curiosidad, es una herramienta de supervivencia.
Protocolo para después de un sismo
Una vez que el movimiento termina:
- Revisa si hay personas lesionadas y apoya sin ponerte en riesgo.
- Cierra las llaves de gas, agua y electricidad si detectas daños.
- No regreses a inmuebles dañados hasta que las autoridades lo autoricen.
- Usa el teléfono solo para emergencias.
- Mantente informado por canales oficiales.
La desinformación causa más daños que un sismo
Especialistas coinciden en que el mayor riesgo no es el sismo, sino la falta de cultura preventiva. Cada temblor que ocurre en el país exhibe estructuras cada vez más inseguras, simulacros que no se toman en cuenta como se debe y ante esto, personas que no saben cómo reaccionar.
En México, los sismos son una realidad, no se pueden evitar, pero sí se pueden prevenir los daños que estos causan. Siempre hay que actualizarse con la información, los puntos seguros, las rutas de evacuación y seguir los protocolos.



