Pedro Rojas, expreso político, narra cómo Nicolás Maduro cambia por completo al verse desenmascarado como “Hijo de Dios”.
En exclusiva para JLMNoticias, el expreso político de Nicolás Maduro y activista venezolano que hoy se ha convertido en la voz de su pueblo, describió que fue “ver al demonio” de frente al encarar al dictador en su primera audiencia en Estados Unidos. Afirma que el cruce de miradas duró solo unos segundos, pero fueron suficientes para que se diera cuenta de que “ahí se acabó su papel de víctima” y el público pudo darse cuenta de que “fue un demonio”.
A menos de un metro y medio: “cara a cara, frente a frente”
Pedro Rojas contó que se encontraba demasiado cerca de Nicolás Maduro dentro de la sala donde se realizó la audiencia.
Estábamos a menos de un metro y medio… cara a cara, frente a frente”, relató.
Él estaba atento a lo que el expresidente decía ante el juez, pero unas palabras lo sacaron de quicio, lo que lo llevó a confrontarlo. Ante esto, Rojas asegura que el régimen que Maduro perpetuaba en Venezuela quedó expuesto ante la prensa internacional.
En su narración, Maduro intentó presentarse como inocente: “Yo soy inocente, soy un prisionero de guerra, soy el presidente de la República Bolivariana”, y remató con una frase que, para el activista, fue el punto de quiebre:
Yo soy un hombre de Dios”.
Rojas dijo que no pudo contenerse, aun con agentes de seguridad encima, y replicó de inmediato:
Yo sí soy un hombre de Dios”.
Ese contexto coincide con lo reportado por medios internacionales sobre la escena de la comparecencia en Manhattan y las declaraciones de Maduro durante el proceso.
Un cruce de miradas que permitió que Maduro dejara su “personaje”
Después de que respondió ante las palabras de “víctima” de Nicolás Maduro, Rojas cuenta que él pudo ver la transformación que el dictador vivía en ese momento con solo poner atención a sus expresiones.
Ahí se acabó el ‘Happy New Year’, se acabó ese papel de tonto. Fue un demonio. Yo estaba viendo a la cara a un demonio”, declaró.
Añadió que fue un lapso breve, pero suficiente para mostrar una reacción cruda:
Fue un momento de diez o quince segundos (…) donde Nicolás Maduro Moro presentó a toda la audiencia lo que verdaderamente es; se le veía la impotencia”, afirmó.
Un momento de impacto
Rojas también describió que la escena ocurrió mientras los agentes de seguridad reaccionaban, y que él mismo quedó “en blanco” por la intensidad del momento.
Ya tenía seguridad encima… mi mente se nubló… no recordaba cuántas veces se lo dije”, aseguró.
Una nueva Venezuela
Asimismo, el activista cuenta cómo la detención de Maduro es una oportunidad para construir a Venezuela de nuevo.
Los venezolanos lo único que queremos es regresar a nuestro país a reconstruirlo. Poner un granito de arena para que Venezuela vuelva a ser lo que siempre debió haber sido”, afirmó.
Finalmente, invitó a las personas a dejar de defender a una persona que lo único que hizo fue dañar a su país, matar a personas por bien propio y provocar el éxodo de miles de venezolanos.



