BYD, Geely y VinFast se convierten en los finalistas y podrían liderar el sector automotriz en Aguascalientes tras la salida de Nissan y Mercedes de la planta COMPAS.
La planta Cooperation Manufacturing Plant Aguascalientes (COMPAS) de Aguascalientes, ubicada al sur de la ciudad, que era una alianza entre Nissan y Mercedes-Benz, entró en la mira de fabricantes asiáticos tras anunciar su cierre definitivo. Esto después de dejar de producir los modelos GLB e Infiniti QX50/QX55.
De acuerdo con Reuters, los finalistas para comprar la fábrica COMPAS son dos de los principales fabricantes de automóviles de China, BYD, Geely y la vietnamita VinFast. En la primera ronda también participaron Chery y Great Wall Motor.
BYD y Geely
Ambas empresas se han consolidado como ambiciosas manufactureras en México y han ayudado al crecimiento global de la industria automotriz de China. Las ventas de vehículos BYD se han multiplicado por 10 desde el 2020 y las de Gelly se han duplicado. Ambos vendieron más de 4 millones de vehículos el año pasado, aproximadamente los mismos que la empresa Ford.
¿Qué está en juego para Aguascalientes?
La planta COMPAS abrió en 2017 y no es cualquier nave industrial. Tiene capacidad para producir hasta 230 mil vehículos al año. Forma parte del corazón automotriz que sostiene buena parte de la economía local. Miles de empleos directos e indirectos dependen de esa fábrica: operarios, ingenieros, proveedores, transportistas, comercios, entre otros.
El anuncio del cierre de la planta COMPAS no fue algo menor; la economía local y los miles de empleos que ofrecía se vieron en gran peligro. El golpe llegó tras la decisión de Mercedes de trasladar producción a Hungría para evitar aranceles impuestos por Estados Unidos a los autos fabricados en México. Por su parte, Nissan canceló modelos de baja venta dentro de una reestructuración global más amplia.
La compañía señaló en su momento que la decisión de cerrar la planta refleja “cambios estratégicos más amplios”. El fabricante de automóviles japonés en dificultades también está cerrando una segunda fábrica en las afueras de la Ciudad de México en una reestructuración global.
Gobierno de México solicita no más inversionistas chinos por ahora
El gobierno federal no puede bloquear la venta de la planta COMPAS; sin embargo, de acuerdo con fuentes citadas de Reuters, funcionarios del Ministerio de Economía han solicitado de manera discreta al Gobierno del Estado de Aguascalientes detener las inversiones de los fabricantes de automóviles chinos hasta que, por lo menos, se complete la negociación del tratado comercial con Estados Unidos.
La industria automotriz mexicana ya perdió cerca de 60 mil empleos en 2025 y las exportaciones a EE.UU. cayeron. El sector está presionado principalmente por su dependencia del país vecino. En 2024, los clientes estadounidenses compraron 2,8 millones de los 4 millones de vehículos de pasajeros producidos en México, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Pero ha tenido problemas desde marzo pasado, cuando Trump impuso un arancel del 25% a los automóviles fabricados en México.
¿Oportunidad o riesgo para Aguascalientes?
La llegada de cualquiera de estas empresas representa un eje estratégico tanto para Aguascalientes, México y América Latina. Las empresas que han presentado interés en la planta COMPAS se inclinan hacia fabricantes de vehículos híbridos y eléctricos enfocados en producir para México y América Latina, dijo el gobierno del estado de Aguascalientes.
En otras palabras, para el estado, la llegada de BYD o Geely podría significar:
- Recuperar los más de 1 mil 500 empleos perdidos.
- Activar nuevamente una de las plantas más modernas del país.
- Impulsar la producción de vehículos eléctricos.
- Mantener el dinamismo del clúster automotriz local.
Sin embargo, esto se puede ver afectado, como lo dicta el gobierno federal en la relación con Washington, justo en plena negociación comercial.



