El Hospital Miguel Hidalgo llega este 15 de septiembre a 123 años de historia. Mandos y representantes sindicales colocan a médicos, enfermería, camilleros, técnicos, afanadores, administrativos y al resto del personal como la pieza clave de una institución que mantiene servicio ininterrumpido.
El Hospital Miguel Hidalgo cumple 123 años este 15 de septiembre y, detrás de más de un siglo de atención médica, hay un protagonista que atraviesa toda su historia: sus trabajadores.
Desde su inauguración, el 15 de septiembre de 1903, la institución ha permanecido en servicio de manera ininterrumpida. Son ya 44 mil 926 días y noches de atención, de acuerdo con Francisco Araiza Méndez, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Hospital Hidalgo.
“Han cambiado generaciones, gobiernos, edificios y la propia medicina, pero el Hospital Hidalgo ha permanecido como un auténtico baluarte de la medicina en Aguascalientes. Durante 123 años, cuando Aguascalientes lo ha necesitado, este hospital ha estado ahí. Esa es la verdadera dimensión de su grandeza”, señaló.
123 años sin dejar de atender
A lo largo de su historia, el hospital ha brindado atención a cientos de miles de personas de Aguascalientes y de otros 14 estados del país.
Araiza Méndez destacó que la institución no ha dejado de ofrecer consulta ni servicio hospitalario, sin importar el paso de los años o los cambios que ha enfrentado.
Son, dijo, “44,926 amaneceres con médicos, enfermería, camilleros, técnicos, afanadores, administrativos y cientos de trabajadores llegando a cumplir una misma misión: atender, resolver y salvar vidas”.
El capital humano, por encima de paredes y equipos
Actualmente, el Hospital Hidalgo es considerado una institución de alta resolución y un referente médico en Aguascalientes y la región por la variedad de especialidades que maneja y por la capacidad de su personal médico para atender casos de gran complejidad.
Para el dirigente sindical, ese nivel no se explica solamente por la infraestructura o la tecnología acumulada durante décadas.
“El principal patrimonio del Hospital Hidalgo no está en sus paredes ni en sus equipos: está en su capital humano”, sostuvo.
La tecnología y las instalaciones modernas son importantes, añadió, pero no sustituyen la preparación, la experiencia acumulada ni la vocación del personal que permanece junto a los pacientes.
El aniversario también deja un compromiso
La celebración de los 123 años, sostuvo Araiza Méndez, no debe quedarse únicamente en reconocer la historia del hospital.
También implica fortalecer a la institución, garantizar que cuente con personal suficiente y defender condiciones laborales dignas para quienes, todos los días, mantienen en marcha uno de los hospitales públicos más importantes de la región.

