El Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, pidió no olvidar a las personas privadas de su libertad y llamó a brindarles esperanza para que puedan recuperar su libertad y reincorporarse positivamente a la sociedad.
Durante su mensaje dominical, Monseñor comentó que el fin de semana visitó el penal de Aguascalientes, donde actualmente se encuentran más de mil 600 reclusos, y destacó la manera en que los internos participan en la celebración de la misa, cantando y respondiendo con atención.
“Quisiera pedir por todos los reclusos que están en los penales de aquí de Aguascalientes, hay cinco penales, cuatro expresamente y el quinto es de personas que tienen que ir constantemente a firmar y a pasar algunos días también de formación que les dan para restituirlos a la sociedad. Ayer tuve la dicha de ir al penal Aguascalientes donde actualmente hay más de mil 600 reclusos, ahí se celebra la misa de una manera extraordinaria, todos los que participan cantan, responden, muy atentos y quiero pedir a Dios por todos ellos”, explicó.
Pidió a los fieles orar por quienes se encuentran en los distintos centros penitenciarios de Aguascalientes, para que puedan encontrar libertad en su corazón y mantener la esperanza de que algún día recuperarán también su libertad física.
“Para los presos, pidamos al Señor que les conceda la libertad de su corazón y también que les dé esperanza para que un día puedan tener la libertad física y salir de aquellos lugares para reincorporarse positivamente a la sociedad”, dijo Espinoza Jiménez.
“MÉXICO NECESITA RECONCILIACIÓN, NO MÁS ODIO”
Asimismo, en vísperas de las fiestas patrias, el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes llamó a construir una cultura de reconciliación en México y dejar atrás el odio, el resentimiento y la polarización, al advertir que las diferencias no deben convertirse en enemistad.
Señaló que el mensaje cristiano del perdón no debe quedarse únicamente en el ámbito personal, sino tener también una dimensión social, particularmente en un contexto donde, dijo, con facilidad se clasifica a las personas entre “los buenos y los malos”, “los nuestros y los otros”.
“México no necesita más odio, México necesita reconciliación. Reconciliarnos no significa renunciar a nuestras convicciones, tampoco significa callar ante la injusticia, no significa confundir el bien con el mal, ni tampoco que no podemos disentir, pensar diferente. Reconciliación significa algo más profundo, aprender a defender nuestras convicciones sin destruir al que piensa diferente. Una sociedad democrática necesita ciudadanos capaces de escuchar y de dialogar, una sociedad cristiana como la nuestra necesita de más hombres y mujeres capaces de perdonar, de reconciliarse y de reconocer en el otro a un hermano y no a un enemigo al que tenemos que aniquilar”, expuso.
Finalmente, Monseñor llamó además a los mexicanos a cuestionarse qué están haciendo para contribuir a que el país viva en paz, desde evitar mensajes que alimenten el odio hasta enseñar a las nuevas generaciones a respetar a quienes piensan diferente.

