Como parte del Día Mundial de la Salud Mental, es fundamental hablar de lo que pasa actualmente con las infancias, ya que es una de las etapas de vida más importantes e impactantes de cada ser humano, por lo que normalizar el cuidado de su salud mental y emocional debe ser prioridad hoy en día.
Los espacios y contextos de cada individuo son diferentes, y estos repercuten en considerar o no como una prioridad la salud mental, ya sea por temas de accesibilidad, tiempo o indiferencia en este tema. Sin embargo, una de las grandes tareas que tenemos es normalizar, hablar y actuar en ello desde una edad temprana.
¿Qué sucede con la salud mental de las infancias en Aguascalientes?
En Aguascalientes, las principales problemáticas de salud mental que se presentan en niñas, niños y adolescentes tienen que ver con la conducta, ansiedad, estrés, inseguridad y baja autoestima.
Gabriela Macias Cuevas, psicóloga infantil con enfoque cognitivo-conductual, señala que aumenta cada vez más la demanda por atención psicológica en infancias por temas de depresión, y es visible que los padres tienen más preocupación en entender qué le está sucediendo a su hijo o de dónde vienen ciertos comportamientos que van presentando en esta etapa.
Por ello, es difícil diferenciar si es que hay incremento de niños con depresión, o más bien incrementó el número de padres que toman conciencia de atender a sus hijos como parte de su cuidado, y a partir de ahí actuar.

Descuidos en la crianza
Hoy en día es muy común que ambos padres trabajen, por lo que las infancias se adentran desde edad muy temprana a un ritmo de vida muy acelerado, lo que repercute en una falta de acompañamiento de parte de los padres, que afecta en la construcción de habilidades para enfrentar las situaciones, el establecimiento de límites y darle estructura a su vida.
Por ende, vemos a infancias con ausencias de horarios, descuidos del sueño y problemas de alimentación. Sus figuras de crianza son reemplazadas con un abuelo, un tío u otros cuidadores secundarios. Es mínimo el tiempo que comparten los padres con sus hijos y esto hace que la falta de acompañamiento genere una falta de habilidades, principalmente emocionales, las cuales provocan un problema muy grande de inseguridad.
Cabe mencionar la importancia de implementar rutinas, ya que cada niño inicia a exteriorizar sus dificultades a través de un trastorno internalizante o externalizante.
No existe una diferencia entre problemas que atraviesan los niños y las niñas; la diferencia está en cómo lo enfrentan. Los niños suelen ser quienes tienen una tasa más alta por tener trastornos externalizantes, que tienen que ver con la hiperactividad, control de impulsos, la desregulación emocional y problemas de conducta, mientras las niñas suelen tener trastornos internalizantes.
Obstáculos que se atraviesan para ayuda psicológica
Algunos de los principales obstáculos son la falta de recursos económicos. Existe muy poca accesibilidad clínica especializada y en programas gratuitos la atención suele ser muy deficiente, con tiempos de espera muy largos y con baja calidad para lo que requieren los pacientes.
Muchos de los papás suelen soltar el proceso de sus hijos debido a las modificaciones que deben hacer en su crianza, en la vinculación de apego y sus cambios de la rutina. Para ellos es muy complejo entender que, para que desaparezcan estos síntomas, tienen que cambiar su dinámica familiar.
Validar que un hijo necesita ayuda psicológica trae un miedo muy grande en los papás, por la forma tradicional y conservadora de ver las cosas, y también por la sensación de “ser suficientes” para ellos, y eso perjudica en la decisión de atender a sus hijos.

Etapa más común en que se da la depresión
Cuando un niño o niña presenta síntomas de depresión, es muy probable que alguno de los padres también estén enfrentando el trastorno, por lo cual, en general, es más probable que se dé en adolescentes y adultos. En las infancias es difícil de canalizarlo, por su manera de expresar el síntoma.
Los adolescentes tienden a rechazar la ayuda psicológica, sobre todo en la primera etapa, ya que para ellos es muy complejo aceptar que tienen un problema, no les gusta hablar de ellos mismos, y por eso desertan.
Impacto de las redes sociales en la salud mental
El uso de las redes sociales implica tiempo, por lo que las y los adolescentes si suelen envolverse en ellas por un shock de dopamina, que hace que su interacción sea adictiva y muy placentera. Esto perjudica por la evasión de responsabilidades escolares, responsabilidades en casa, alteración del sueño, descuido de la alimentación, etc.
Una problemática muy grande es que las redes sociales no deben ser permitidas antes de los 16 años y los padres han descuidado mucho esa parte, lo cual ha generado un daño en ellos. Otra problemática importante de nombrar es la afectación de autoestima por la comparación de las imágenes en redes con su propia imagen corporal, influyendo con expectativas idealistas muy poco realistas, que implementan exigencias que les van impactando en su vida a largo plazo.
La inteligencia artificial afecta de manera preocupante, en el uso de herramientas como ChatGPT, ya que no les explicamos a las infancias y adolescencias que una pantalla es inactiva, pasiva, no es compañía. Si están solos, no existe una comunicación, ni relación de ida y vuelta. Les crea un vacío que los lleva a un comportamiento desregulatorio e intolerantes a la frustración, creando problemas de desvelo, interacción social, atención, entre otros.

¿Cómo cuidar la salud mental de las infancias y adolescencias?
Uno de los primeros pasos es ser más observadores en el comportamiento que tienen las infancias y adolescencias en su día a día, y permitirles saber que, como adultos, estamos ahí para acompañar cualquier situación emocional o psicológica que estén atravesando.
Hablar de que todos necesitamos ayuda en algún momento es fundamental para que ellos no sientan que “hay algo malo en ellos”, sino que es parte de la misma vida que se presenten situaciones que parecen ser complejas de atravesar, crear comunidad y difundir la importancia de la salud mental es primordial para su cuidado.
Redacción: Elena Anaya Márquez



