Este 2 de abril de 2025 se cumplen 20 años del fallecimiento de San Juan Pablo II, uno de los pontífices más queridos y emblemáticos de la Iglesia Católica. Su carisma, cercanía con los fieles y legado como el Papa Viajero lo convirtieron en una figura histórica que trascendió más allá del ámbito religioso.
Karol Wojtyła: Sus Inicios en la Fe
Karol Józef Wojtyła nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, Polonia, tuvo una infancia marcada por la pérdida de su madre cuando tenía solo 9 años. Su vocación religiosa se fortaleció en su juventud, ingresando al seminario clandestino de Cracovia durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Fue ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946, y más tarde, en 1964, se convirtió en arzobispo de Cracovia. Su liderazgo y compromiso con la Iglesia lo llevaron a ser nombrado cardenal en 1967 por el papa Pablo VI.
Cónclave histórico y el significado de su nombre papal
Tras la sorpresiva muerte de Juan Pablo I, el 28 de septiembre de 1978, se convocó un nuevo cónclave que resultó histórico: el 16 de octubre, Karol Wojtyła fue elegido como el nuevo Sumo Pontífice, convirtiéndose en el primer Papa no italiano en más de 400 años. Su elección sorprendió al mundo, pues provenía de Polonia, un país entonces bajo el régimen comunista.
Eligió el nombre de Juan Pablo II en honor a su predecesor, Juan Pablo I, quien sólo gobernó la Iglesia durante 33 días. Con este gesto, Wojtyła dejó claro que continuaría con la renovación de la Iglesia y con el espíritu reformista que había caracterizado al Concilio Vaticano II.
El Pontificado de Juan Pablo II: Un Papado Histórico
Juan Pablo II, dejó una huella imborrable en la historia de la Iglesia católica y en el mundo. Su pontificado, que inició el 16 de octubre de 1978 y se extendió por casi 27 años, fue uno de los más largos de la historia y estuvo marcado por su incansable lucha por la paz, los derechos humanos, su cercanía con los fieles, su papel clave en la caída del comunismo en Europa del Este y su incansable labor evangelizadora.
Su cercanía con los fieles y su habilidad para conectar con personas de distintas culturas lo llevaron a ser apodado el Papa Viajero, pues realizó 104 viajes apostólicos alrededor del mundo, visitando 129 países, incluidos cinco viajes históricos a México.
Juan Pablo II, el primer Papa en pisar suelo de México
México se convirtió en un país especial para Juan Pablo II. Su primera visita ocurrió en 1979, convirtiéndose en el primer papa en pisar suelo mexicano. Durante sus siguientes viajes en 1990, 1993, 1999 y 2002, mostró su profundo amor por el pueblo mexicano, pronunciando frases icónicas como: “México, siempre fiel” y demostrando su devoción a la Virgen de Guadalupe.

El Papa Viajero: su acercamiento a los fieles
Desde el inicio de su pontificado, Juan Pablo II rompió con paradigmas al salir del Vaticano para acercarse a los fieles en todo el mundo. Su primer viaje fue en enero de 1979 a República Dominicana y México, donde fue recibido por millones de personas, marcando un antes y un después en la relación del Papa con los pueblos.

Algunos de sus viajes más importantes fueron:
- México (1979, 1990, 1993, 1999 y 2002): En su primera visita, popularizó la frase “México siempre fiel” y marcó un acercamiento con el pueblo mexicano.
- Polonia (1979, 1983, 1987, 1991, 1997, 1999 y 2002): Su papel fue clave en el movimiento “Solidaridad”, que influyó en la caída del comunismo en Europa del Este.
- Cuba (1998): Fue el primer Papa en visitar la isla, donde se reunió con Fidel Castro y pidió mayor libertad religiosa.
- Tierra Santa (2000): En un histórico viaje, pidió perdón en nombre de la Iglesia por los errores cometidos contra los judíos.
- Filipinas (1995): Congregó a más de 5 millones de personas, la mayor concentración de fieles en un evento religioso.
El atentado y su mensaje de perdón
El 13 de mayo de 1981, mientras saludaba a los fieles en la Plaza de San Pedro, Juan Pablo II fue víctima de un atentado perpetrado por el turco Mehmet Ali Ağca, quien le disparó en cuatro ocasiones. Gravemente herido, el Papa fue trasladado de emergencia al hospital, donde fue operado y logró sobrevivir milagrosamente.

Dos años después, en un acto de profunda fe y misericordia, Juan Pablo II visitó a Ağca en prisión, donde lo perdonó públicamente y mantuvo una conversación privada con él. Este gesto de compasión conmovió al mundo y reforzó su imagen como un líder de paz.

Enfermedad y Últimos Días
Los últimos años de su pontificado estuvieron marcados por el avance del Parkinson, enfermedad que debilitó su salud, afectando su movilidad y capacidad de habla. A pesar de ello, siguió al frente de la Iglesia hasta su último aliento.
El 2 de abril de 2005, a las 21:37 horas de Roma, el mundo recibió la noticia de su fallecimiento en el Vaticano a los 84 años, tras días de agonía. Millones de fieles se congregaron en la Plaza de San Pedro para despedirlo en un funeral sin precedentes.
Juan Pablo II enfrentó desafíos como la crisis de abusos en la Iglesia, la lucha contra el comunismo y el fortalecimiento del diálogo interreligioso. Su carisma, cercanía con los jóvenes y defensa de los valores humanos lo convirtieron en uno de los Papas más influyentes de la historia.
Canonización y Legado
Tras su muerte, su proceso de beatificación avanzó rápidamente debido al clamor de los fieles. Fue proclamado beato el 1 de mayo de 2011 por el papa Benedicto XVI y canonizado como San Juan Pablo II el 27 de abril de 2014 por el papa Francisco.
Su legado permanece en la Iglesia y en el corazón de millones de fieles que siguen recordando sus enseñanzas y su mensaje de amor, paz y reconciliación.
